
No. 007
Obras de arte famosas con calaveras: de Holbein a Hirst
Si hay que nombrar una sola pintura de calavera famosa, la respuesta más segura es *Los embajadores* (*The Ambassadors*), de Hans Holbein el Joven, pintada en Londres en 1533. Es un óleo sobre roble de 207 por 209.5 centímetros que hoy está en la National Gallery de Londres, y en su primer plano flota una mancha alargada que, vista desde un ángulo oblicuo, se convierte en un cráneo humano. A partir de ahí la lista crece: el Yorick de *Hamlet* pintado por Delacroix, los cráneos de Cézanne, el esqueleto fumador de Van Gogh, los huesos del desierto de Georgia O'Keeffe, las calaveras del arte mexicano, Warhol, Basquiat y la calavera de diamantes de Damien Hirst, con los museos donde se guarda cada una.
La calavera escondida de Holbein
*Los embajadores* parece, a primera vista, un retrato doble de dos hombres importantes. La National Gallery identifica a los retratados como Jean de Dinteville, embajador de Francia en Inglaterra, y Georges de Selve, obispo y diplomático. Entre ellos, sobre una mesa de dos niveles, Holbein reunió globos terráqueos, libros, instrumentos científicos y objetos musicales: todo lo que un hombre culto de 1533 podía querer que se viera en su retrato.
Entonces aparece la forma estirada que cruza el suelo. Desde el frente no se entiende; desde un lado, la distorsión se corrige y surge un cráneo. Esa técnica se llama anamorfosis, una imagen deformada a propósito que solo se lee desde un punto de vista determinado. La National Gallery describe el cráneo como un *memento mori*, una advertencia de que la muerte llega para todos, y su lugar entre los objetos del saber y del prestigio une conocimiento, posición social y muerte en una sola escena.
¿Por qué hay una calavera en *Los embajadores*? Porque el cuadro pone, literalmente a los pies de dos hombres poderosos, el aviso de que todo eso termina. El boletín técnico del museo señala que la anamorfosis ya se conocía en el siglo XVI, aunque este tratamiento de un cráneo es algo propio de Holbein. La pintura entró en la National Gallery en 1890, cuando el museo la adquirió de la colección de Longford Castle, según el propio museo en su texto sobre Longford Castle y la National Gallery. Si visita el museo, vale la pena caminar hacia un costado del cuadro: es uno de los pocos cuadros que piden al público moverse para verlos completos.
Yorick y Hamlet, del teatro a la pintura
La calavera más citada de la literatura tiene nombre propio. En el acto V, escena 1, de *Hamlet*, de William Shakespeare, el príncipe sostiene el cráneo de Yorick, el bufón de la corte que conoció de niño, en una escena de cementerio con Horacio y los sepultureros. No es un esqueleto anónimo: es alguien que lo cargó en brazos, y por eso la escena pesa tanto.

Eugène Delacroix volvió una y otra vez a ese momento en dibujos, grabados y pinturas. El Metropolitan Museum of Art (el Met) de Nueva York guarda *Hamlet and Horatio in the Graveyard*, de 1827 a 1828, un dibujo a pincel y aguada en el que los dos personajes contemplan el cráneo de Yorick (ficha del Met). El Städel Museum de Fráncfort conserva *Hamlet and Horatio at the Cemetery*, óleo sobre lienzo de 1835, que el jurado del Salón de París rechazó; el museo lee la postura inestable de Hamlet junto a la tumba como un indicio de su propia muerte cercana. El Louvre tiene otra versión, *Hamlet et Horatio au cimetière*, de 1839, también al óleo, y la National Gallery of Art de Washington guarda una escena relacionada con los sepultureros. El High Museum of Art de Atlanta conserva la serie de Delacroix sobre *Hamlet*.
Una aclaración útil para quien busca cuadros de Hamlet: el *Joven con una calavera* de Frans Hals, en la National Gallery de Londres, no es un retrato ni representa a Hamlet con Yorick, según el museo.
Vanitas: la calavera en la naturaleza muerta
Mucho antes de los museos modernos, los pintores del norte de Europa ya habían convertido el cráneo en protagonista de mesa. Jacques de Gheyn II pintó en 1603 una *Vanitas Still Life* (*Naturaleza muerta vanitas*), óleo sobre madera que hoy está en el Met. El museo explica que la calavera, la burbuja, las flores y la urna humeante hablan de la brevedad de la vida y de la locura humana, y la considera en general la naturaleza muerta vanitas independiente más antigua que se conoce.

Antes incluso, en 1529, Barthel Beham grabó *Kind met drie schedels* (*Niño con tres calaveras*), hoy en el Rijksmuseum de Ámsterdam: un niño dormido apoya la cabeza sobre tres cráneos, y un reloj de arena completa el mensaje sobre lo pasajero de la vida. Casi cuatro siglos después, en 1916, Julie de Graag dibujó un cráneo humano con el título *Memento mori* escrito en la obra; el Rijksmuseum lo clasifica bajo el tema de la calavera como símbolo de vanitas. Si este género le interesa, la historia completa está en pinturas vanitas, y la idea que lo sostiene, en qué es memento mori.
Cézanne, Van Gogh y O'Keeffe: tres maneras de mirar el hueso
Estos tres artistas pintaron cráneos por razones muy distintas, y conviene dejar cada calavera con su autor y su época.

Paul Cézanne trabajó con calaveras una y otra vez entre más o menos 1898 y 1906, en estudios, dibujos y naturalezas muertas. El Art Institute of Chicago registra que estudiaba cráneos reales como modelos en sus talleres de Aix-en-Provence. De ese periodo son *The Three Skulls* (*Las tres calaveras*), de hacia 1898, en el Detroit Institute of Arts, y *Pyramid of Skulls* (*Pirámide de calaveras*), de 1898 a 1900, hoy de dominio público. El material de la exposición del MoMA sobre sus dibujos incluye también *Boy with a Skull* (*Niño con una calavera*) y estudios como *Skull on a Drapery*. En Cézanne el cráneo es a la vez símbolo de la mortalidad y una forma sólida que se puede estudiar como una manzana, solo que con más historia.
Vincent van Gogh pintó *Skull of a Skeleton with Burning Cigarette* (*Cráneo de esqueleto con cigarrillo encendido*) en Amberes, hacia 1885 o 1886. Es un óleo sobre lienzo del Van Gogh Museum, con número de inventario s0083V1962 (registro en Wikimedia Commons). La obra junta un estudio anatómico con un cigarrillo de humor negro: el esqueleto fuma tranquilo, como si la muerte fuera una pausa en el trabajo.
Georgia O'Keeffe llegó a los huesos por el desierto. Después de visitar Nuevo México en 1929, empezó a reunir huesos de animales; la National Gallery of Art registra que en 1931 envió un barril de huesos desde Nuevo México y que en 1932 comenzó a incorporarlos a sus pinturas. El Met comenta su uso de huesos del desierto en obras como *Cow's Skull: Red, White, and Blue* y relaciona estos cuadros con su vínculo artístico con el suroeste de Estados Unidos, sobre todo Nuevo México y el norte de Arizona. Son cráneos de vaca y de caballo, no humanos, y su sentido está ligado a esa tierra.
Calaveras del arte mexicano y dos cráneos del Museo Británico
Para muchos lectores, la calavera más familiar no está en Londres sino en México. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) identifica a José Guadalupe Posada como creador de la famosa calavera asociada con La Catrina. Diego Rivera la incluyó, junto al propio Posada, en su mural *Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central*, pintado en 1947 y hoy en el Museo Mural Diego Rivera de la Ciudad de México. La vida del grabador está en José Guadalupe Posada y la de su calavera más célebre, en La Catrina.

El INBAL también registra que Rivera y Frida Kahlo coleccionaban arte popular mexicano, objetos prehispánicos, judas y calaveras de cartón y carrizo (Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo). Las calaveras en la obra de Kahlo forman parte de su uso más amplio de objetos mexicanos, cultura popular, mortalidad y experiencia del cuerpo, y no tienen un único significado.
En el Museo Británico (British Museum) de Londres hay dos cráneos que suelen confundirse. El primero es el cráneo con mosaico de turquesa, número Am,St.401, que el museo identifica como azteca o mixteco, hecho en México entre 1400 y 1521 (ficha del museo). Es un cráneo humano cubierto con mosaico de turquesa y lignito, con ojos de pirita, piezas de concha y adhesivo de resina de pino. El museo dice que se cree que representa a Tezcatlipoca y que probablemente se llevaba como ornamento en la espalda. Está expuesto en la sala 27. Se trata de restos de una persona, y se mira con el respeto que eso pide.
El segundo es el cráneo de cristal de roca, número Am1898,-.1, y su historia es mucho menos segura (ficha del museo). El museo lo fecha en 1881 o antes, registra que lo compró a Tiffany & Co. en 1898 y considera incierto su origen prehispánico mexicano. Los exámenes de laboratorio mostraron que algunas líneas de los dientes se parecen más a las de herramientas de joyero del siglo XIX que a las técnicas lapidarias aztecas conocidas. Así que, si alguien pregunta si la calavera de cristal del Museo Británico es azteca, la respuesta del propio museo es que no puede darlo por seguro. Más en calaveras de cristal.
Pop y arte contemporáneo: Warhol, Basquiat y Hirst
Andy Warhol hizo su serie *Skulls* en 1976. Las National Galleries of Scotland la describen como una serie de seis pinturas que repiten la misma fotografía de un cráneo humano. El MoMA guarda *Untitled (Skull)*, de 1976, a lápiz sobre papel, y el Met tiene *Skull*, de 1977, acrílico y serigrafía sobre lienzo.
Jean-Michel Basquiat pintó en 1981 una obra que mucha gente llama *Untitled (Skull)*, aunque The Broad, el museo de Los Ángeles que la conserva, la titula simplemente *Untitled*. Es acrílico y barra de óleo sobre lienzo, y entró en la colección en 1982. El museo lee esa cabeza con forma de cráneo como algo suspendido entre la vida y la muerte, en parte un autorretrato, y la relaciona con el uso que Basquiat hacía de máscaras y cabezas para hablar de identidad, con un eco de las tradiciones de máscaras africanas.
¿Cómo se llama la calavera de diamantes de Damien Hirst? *For the Love of God* (algo así como *Por el amor de Dios*), de 2007. Es un molde de platino de un cráneo humano del siglo XVIII con sus dientes originales, cubierto con 8,601 diamantes, entre ellos un gran diamante rosa en forma de pera en la frente. Tate la describe como una de las obras más reconocidas de Hirst, y el Museo Jumex explica que une la imagen de la muerte con preguntas sobre la fe y el valor. Se expuso en White Cube, en Londres, en 2007, y en el Rijksmuseum de Ámsterdam en 2008. En cuanto a cuánto vale, Sotheby's recoge una venta reportada en 2007 por 100 millones de dólares; es una cifra reportada, no el resultado comprobado de una subasta pública. Una calavera con presupuesto de joyería, para un tema que casi siempre habla de lo poco que valen las riquezas al final. Antes de planear verla, confirme dónde se expone actualmente con la galería o institución que la muestre.
Qué significa una calavera en el arte
En la mayoría de las obras de esta lista, la calavera habla de la mortalidad, de la brevedad de la vida y de lo pasajeros que son los logros del mundo. Eso es lo que hace el cráneo de Holbein entre globos y libros, y lo que hacen la burbuja y la urna de De Gheyn. Pero el significado cambia con la obra: una calavera también puede hablar de memoria, de igualdad ante la muerte, de estudio artístico, de violencia, de contemplación religiosa o de una fascinación contemporánea por la muerte y el dinero, como en Hirst. Para un panorama más amplio, vea el significado de la calavera, y si le atraen los esqueletos que bailan, la danza macabra.
¿Y tres calaveras? No tienen un significado fijo. En el grabado de Beham, las tres calaveras y el reloj de arena forman un mensaje de vanitas sobre lo pasajera que es la vida; en Cézanne, tres cráneos son un tema de estudio repetido, ligado a la mortalidad, a la forma y a la tradición vanitas. Leer siempre "las tres edades de la vida" o "hermandad hasta la muerte" en cualquier trío de cráneos es una interpretación personal, no un código del arte.
Dónde ver estas obras en Estados Unidos
Varias de estas calaveras están en museos estadounidenses, aunque no todas se exhiben siempre.
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| Obra | Artista | Fecha | Técnica | Colección |
|---|---|---|---|---|
| Obra*Kind met drie schedels* | ArtistaBarthel Beham | Fecha1529 | TécnicaGrabado | ColecciónRijksmuseum, Ámsterdam |
| Obra*The Ambassadors* (*Los embajadores*) | ArtistaHans Holbein el Joven | Fecha1533 | TécnicaÓleo sobre roble | ColecciónNational Gallery, Londres |
| Obra*Vanitas Still Life* | ArtistaJacques de Gheyn II | Fecha1603 | TécnicaÓleo sobre madera | ColecciónMetropolitan Museum of Art, Nueva York |
| Obra*Hamlet and Horatio in the Graveyard* | ArtistaEugène Delacroix | Fecha1827 a 1828 | TécnicaPincel y aguada | ColecciónMetropolitan Museum of Art (no expuesta) |
| Obra*Hamlet and Horatio at the Cemetery* | ArtistaEugène Delacroix | Fecha1835 | TécnicaÓleo sobre lienzo | ColecciónStädel Museum, Fráncfort |
| Obra*Skull of a Skeleton with Burning Cigarette* | ArtistaVincent van Gogh | FechaHacia 1885 a 1886 | TécnicaÓleo sobre lienzo | ColecciónVan Gogh Museum, Ámsterdam |
| Obra*Menselijke schedel* (*Memento mori*) | ArtistaJulie de Graag | Fecha1916 | TécnicaPluma, pincel, tinta, lápiz y gouache blanco sobre papel | ColecciónRijksmuseum, Ámsterdam |
| ObraCráneo con mosaico de turquesa (Am,St.401) | ArtistaArtistas aztecas o mixtecos | Fecha1400 a 1521 | TécnicaMosaico de turquesa y lignito sobre cráneo humano | ColecciónBritish Museum, Londres (sala 27) |
| Obra*Skull* | ArtistaAndy Warhol | Fecha1977 | TécnicaAcrílico y serigrafía sobre lienzo | ColecciónMet Fifth Avenue, galería 099 |
| Obra*Untitled* | ArtistaJean-Michel Basquiat | Fecha1981 | TécnicaAcrílico y barra de óleo sobre lienzo | ColecciónThe Broad, Los Ángeles |
| Obra*For the Love of God* | ArtistaDamien Hirst | Fecha2007 | TécnicaPlatino, diamantes y dientes humanos | ColecciónConfirme con la galería dónde se expone |
En Nueva York, el Met tiene el *Skull* de Warhol expuesto en el edificio de la Quinta Avenida, galería 099; el dibujo de Delacroix sobre Hamlet no está en exhibición. En Los Ángeles, The Broad conserva el *Untitled* de Basquiat. En Washington, la National Gallery of Art guarda la escena de Delacroix con los sepultureros y la fotografía de Alfred Stieglitz *Georgia O'Keeffe, Hands and Horse Skull*, de 1931, que no está en exhibición. El Detroit Institute of Arts y el Art Institute of Chicago guardan obras de Cézanne con calaveras. Las salas cambian, así que confirme en la página del museo qué se exhibe antes de su visita.
Casi cinco siglos de cráneos pintados, grabados y cubiertos de diamantes, en orden:
Calaveras famosas en el arte, de 1529 a 2007
Toque o pase el cursor por un paso para seguir el orden.
1529
Barthel Beham graba a un niño dormido sobre tres calaveras.
1533
Hans Holbein el Joven pinta *Los embajadores*, con su cráneo anamórfico.
1603
Jacques de Gheyn II pinta su *Vanitas Still Life*.
1827 a 1828
Eugène Delacroix dibuja a Hamlet y Horacio ante el cráneo de Yorick.
1835
Delacroix pinta *Hamlet and Horatio at the Cemetery*, rechazado por el Salón de París.
1885 a 1886
Vincent van Gogh pinta en Amberes un cráneo de esqueleto con cigarrillo.
1898 a 1906
Paul Cézanne estudia y pinta calaveras en Aix-en-Provence.
1931
Alfred Stieglitz fotografía a Georgia O'Keeffe con un cráneo de caballo; ella envía un barril de huesos desde Nuevo México.
1947
Diego Rivera pinta *Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central*, con Posada y La Catrina.
1976
Andy Warhol hace la serie *Skulls*.
1981
Jean-Michel Basquiat pinta *Untitled*, hoy en The Broad.
2007
Damien Hirst presenta *For the Love of God*.
Cinco preguntas sobre las obras de esta historia.
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Preguntas frecuentes
Las preguntas que más se hacen sobre las calaveras en el arte, con respuesta corta.
¿Qué significa la calavera en el arte?
La calavera en el arte suele significar la mortalidad, la brevedad de la vida y lo pasajero de los logros del mundo, la idea del *memento mori*. El Met explica que en la *Vanitas Still Life* de 1603 de Jacques de Gheyn II, la calavera, la burbuja, las flores y la urna humeante evocan esa brevedad y la locura humana. En otras obras también puede hablar de memoria, igualdad, estudio, violencia o devoción religiosa.
¿Qué significan tres calaveras?
Tres calaveras no tienen un significado único; depende de la obra y de lo que las acompaña. En el grabado *Kind met drie schedels* de Barthel Beham, de 1529, el niño dormido, los tres cráneos y el reloj de arena forman un mensaje de vanitas sobre lo pasajero de la vida. Fuera de una obra concreta, cualquier lectura del número tres es una interpretación personal.
¿Qué representan las calaveras pintadas?
Las calaveras pintadas representan, por lo general, el *memento mori* y la vanitas, es decir, la mortalidad y la brevedad de la vida. El Rijksmuseum clasifica el dibujo de Julie de Graag de 1916, titulado *Memento mori* en la propia obra, bajo la calavera como símbolo de vanitas. En otros contextos pueden representar meditación religiosa, memoria, la estructura del cuerpo o una reflexión sobre la riqueza y la muerte.
¿Cuál es la pintura de calavera más famosa?
La pintura de calavera más famosa es, con toda probabilidad, *Los embajadores* de Hans Holbein el Joven, de 1533, en la National Gallery de Londres. El museo la cuenta entre sus obras más famosas y la incorporó a su colección en 1890 desde Longford Castle. Otras muy conocidas son la *Vanitas Still Life* de Jacques de Gheyn II y las naturalezas muertas con calaveras de Cézanne.
¿Cuánto vale la calavera de diamantes de Damien Hirst?
La calavera de diamantes de Damien Hirst, *For the Love of God*, se vendió por una cifra reportada de 100 millones de dólares en 2007, según Sotheby's. Es un dato reportado, no el resultado comprobado de una subasta pública. La obra es un molde de platino cubierto con 8,601 diamantes.
Para seguir mirando calaveras
De un cráneo escondido en el suelo de un retrato a uno cubierto de diamantes, estas obras muestran cuántas cosas distintas puede decir el mismo hueso según quién lo pinte y cuándo. Si le gustan los libros y el arte tanto como las calaveras, nuestra camiseta de calavera Book Crew se hizo pensando en ese tipo de lector. Y si quiere seguir el hilo, empiece por pinturas vanitas o por la danza macabra.