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We Dig Skulls
Gran Calavera Eléctrica: un esqueleto enorme gesticula ante un montón de calaveras junto a un muro de cementerio mientras pasa un tranvía eléctrico

No. 028

José Guadalupe Posada: el grabador detrás de las famosas calaveras

José Guadalupe Posada fue un grabador mexicano nacido en Aguascalientes en 1852. Trabajó en León, Guanajuato, y después en la Ciudad de México, donde murió el 20 de enero de 1913. Sus esqueletos que bailan, enamoran, viajan en tranvía o lucen sombreros enormes salieron sobre todo de hojas impresas baratas que publicaba el editor Antonio Vanegas Arroyo. En ellas, las calaveras servían de caricatura: se burlaban de políticos, de la gente acomodada, de los oficios, de los enamorados y de las noticias del día, con una idea que vuelve una y otra vez: la muerte nos deja a todos iguales. Si usted vio una de esas calaveras en un cartel, en un museo o en una camiseta, detrás hay un hombre de taller, con tinta en las manos y mucho trabajo por encargo.

Una vida de imprenta, de Aguascalientes a la Ciudad de México

Posada nació el 2 de febrero de 1852 en Aguascalientes. Allí estudió dibujo y, en 1868, a los dieciséis años, entró como aprendiz con José Trinidad Pedroza, con quien aprendió litografía. Según la biografía del Harry Ransom Center, el archivo de la Universidad de Texas en Austin, y la biografía del municipio de Aguascalientes, en la década de 1870 siguió trabajando como impresor en León, Guanajuato, y con el tiempo se quedó al frente del taller de Pedroza.

Hoja impresa titulada Aquí está la calavera del editor popular A. Vanegas Arroyo, con un esqueleto barbado y sombrero de hongo entre libros y papeles, y versos debajo
José Guadalupe Posada, El esqueleto del editor del pueblo, 1907, retrato humorístico de su editor, Antonio Vanegas Arroyo. Imagen: José Guadalupe Posada / Antonio Vanegas Arroyo, dominio público, vía Wikimedia Commons_MET_DP837224.jpg).

León fue algo más que una parada. Desde 1884 Posada dio clases de litografía y encuadernación en la Escuela de Instrucción Secundaria de esa ciudad, así que antes de volverse famoso por sus esqueletos ya era profesor de oficio en el sentido más práctico: alguien que enseñaba a otros a imprimir y a coser libros.

En 1888 se mudó a la Ciudad de México. Allí trabajó para editores y periódicos, entre ellos Ireneo Paz y Antonio Vanegas Arroyo; la relación con Vanegas Arroyo se fecha hacia 1890. Murió en la capital el 20 de enero de 1913, en plena agitación política y social de la Revolución Mexicana. En vida recibió poco reconocimiento institucional. Era un ilustrador muy productivo y muy visto, pero su nombre no se asociaba todavía con la historia del arte mexicano.

La vida y la obra de Posada

Toque o pase el cursor por un paso para seguir el orden.

  1. 1852

    Nace el 2 de febrero en Aguascalientes.

  2. 1868

    A los dieciséis años entra como aprendiz con José Trinidad Pedroza y aprende litografía.

  3. Década de 1870

    Trabaja en León, Guanajuato, y termina al frente del taller de Pedroza.

  4. 1884

    Empieza a enseñar litografía y encuadernación en León.

  5. 1888

    Se muda a la Ciudad de México.

  6. 1890

    Comienza a trabajar con el editor Antonio Vanegas Arroyo.

  7. 1900

    El Met fecha en este año la Gran Calavera Eléctrica.

  8. 1902

    El Met fecha en este año el retrato en calavera del editor Vanegas Arroyo.

  9. 20 de enero de 1913

    Muere en la Ciudad de México.

  10. 30 de agosto de 1925

    Jean Charlot publica su ensayo sobre Posada en Revista de Revistas.

  11. 1930

    Sale la monografía de 406 grabados, con introducción de Diego Rivera.

  12. 1946 a 1947

    Diego Rivera pinta Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, con la Catrina de cuerpo entero.

Qué hacía Posada y cómo lo hacía

Posada ilustraba casi cualquier cosa que se imprimiera: periódicos, revistas, libros, calendarios, anuncios, cuadernillos, cancioneros y hojas sueltas de bajo precio. Su relación de trabajo más conocida fue con la imprenta de Antonio Vanegas Arroyo, que sacaba hojas ilustradas baratas para un público amplio. Los temas eran los de un buen puesto de periódicos populares: crímenes sensacionales, desastres, sucesos sobrenaturales, política, tipos sociales, historias morales, corridos y, por supuesto, calaveras.

Calavera oaxaqueña: un esqueleto con sombrero ancho corre con un cuchillo en alto, con una multitud de esqueletos y calaveras detrás
José Guadalupe Posada, Calavera oaxaqueña, hacia 1903, un grabado de hoja suelta como los que se vendían baratos en la calle. Imagen: José Guadalupe Posada, dominio público, vía Wikimedia Commons.

Esas hojas se vendían en mercados, en la calle y en las fiestas. Casi siempre la imagen de Posada iba acompañada de un texto que ponía el editor o algún escritor, y aquí hay un detalle que cambia la forma de leer su obra: según una publicación del INAH, Posada no solía ponerle título a sus trabajos, y los editores podían cambiar títulos y textos cuando reimprimían una hoja. Un mismo grabado podía aparecer con nombres distintos según la ocasión.

En cuanto a la técnica, empezó con la litografía y el grabado en madera. En la Ciudad de México, la litografía resultaba lenta y la madera de boj adecuada escaseaba, así que pasó al grabado en metal tipográfico, una aleación blanda que podía tallarse rápido e imprimirse junto con el texto. También usó el grabado en relieve, el aguafuerte sobre zinc, la zincografía, el fotorrelieve y la impresión tipográfica. Los registros de los museos describen sus estampas con esas mismas palabras, y el archivo Posada del Getty Research Institute conserva periódicos, cuadernillos para adultos y hojas sueltas de medio pliego y de pliego completo. Era un oficio de volumen y de prisa: la noticia tenía que salir a la calle mientras seguía siendo noticia.

De qué hablaban las calaveras

Las calaveras de Posada no forman un solo género, y no todas se hicieron para el Día de Muertos. Sus esqueletos bailan, trabajan, tocan música, cuentan crímenes y parodian a gente reconocible. Algunas hojas salían cerca del 1 y el 2 de noviembre, pero muchas otras funcionaban como periodismo ilustrado, entretenimiento o sátira política. Sus temas iban de la política al trabajo, del crimen al espectáculo, de la tecnología al romance y a la vida diaria.

Grabado en relieve en blanco y negro de cinco esqueletos trabajando en un taller, sobre papel rosado, con zapatos y herramientas alrededor
José Guadalupe Posada, Esqueletos como artesanos, hacia 1890, calaveras en sus oficios. Imagen: José Guadalupe Posada, dominio público, vía Wikimedia Commons.

Los museos que guardan estas estampas permiten ver esa variedad con nombre, fecha y técnica. El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (el Met) fecha en 1900 la *Gran Calavera Eléctrica*, una zincografía con grabado en metal tipográfico e impresión tipográfica en la que un esqueleto gigante y varias calaveras comparten la escena con un tranvía eléctrico. La electricidad era la novedad de la ciudad, y Posada la convirtió en espectáculo de huesos.

Para entender el ambiente de trabajo sirve otra estampa del Met, fechada en 1902: *The skeleton of the people's editor* (el esqueleto del editor del pueblo), zincografía con impresión tipográfica. El museo la describe como un retrato humorístico de Antonio Vanegas Arroyo: un esqueleto barbudo rodeado de correctores y de una prensa. Es decir, una calavera dirigiendo la imprenta que vendía calaveras.

Hay más ejemplos en la misma colección. *Calavera de artesanos*, hacia 1892, grabado en metal tipográfico, pone a los esqueletos en el papel de trabajadores de distintos oficios. *La Calavera de Cupido*, también hacia 1892, es una zincografía con esqueletos en escenas de cortejo y de moda. Una pareja de esqueletos bien vestidos que van del brazo, registrada por el Met con el título *Elegantly dressed male and female skeletons arm in arm*, hacia 1894, grabado en metal tipográfico, viene de la hoja *Aquí tiene a dos muertos*, parte de *El gran panteón amoroso*. Y la hoja de la calavera taurina, de 1908, en fotorrelieve e impresión tipográfica, publicada por Vanegas Arroyo, convierte el mundo de los toros en una corrida de esqueletos.

El amor tenía su propia serie. El Met conserva *The great pantheon of love* (el gran panteón amoroso), publicado hacia 1910 a 1915, en grabado en metal tipográfico e impresión tipográfica sobre papel verde, con doce escenas y versos sobre asuntos amorosos; forma parte de la colección Elisha Whittelsey. La política aparece con nombre propio en *Coloquio de Buenas Calaveras*, grabado en relieve sobre papel tejido del Brooklyn Museum, que el museo describe como una sátira relacionada con Porfirio Díaz y su círculo.

Calaveras de Posada con registro de museo

Toque o pase el cursor por una fila para resaltarla.

ObraFechaTécnicaColección
ObraGran Calavera EléctricaFecha1900TécnicaZincografía, grabado en metal tipográfico e impresión tipográficaColecciónThe Metropolitan Museum of Art
ObraThe skeleton of the people's editorFecha1902TécnicaZincografía e impresión tipográficaColecciónThe Metropolitan Museum of Art
ObraCalavera de artesanosFechaHacia 1892TécnicaGrabado en metal tipográficoColecciónThe Metropolitan Museum of Art
ObraLa Calavera de CupidoFechaHacia 1892TécnicaZincografíaColecciónThe Metropolitan Museum of Art
ObraPareja de esqueletos del brazo, de Aquí tiene a dos muertosFechaHacia 1894TécnicaGrabado en metal tipográficoColecciónThe Metropolitan Museum of Art
ObraCalavera taurinaFecha1908TécnicaFotorrelieve e impresión tipográficaColecciónThe Metropolitan Museum of Art
ObraThe great pantheon of loveFechaHacia 1910 a 1915TécnicaGrabado en metal tipográfico e impresión tipográfica sobre papel verdeColecciónThe Metropolitan Museum of Art, colección Elisha Whittelsey
ObraIncreíble suceso: una mujer que se convierte en piedraFecha1903TécnicaAguafuerte sobre zincColecciónAmon Carter Museum of American Art
ObraColoquio de Buenas CalaverasFechaSin fecha en el registroTécnicaGrabado en relieve sobre papel tejidoColecciónBrooklyn Museum

Lo que une a todas es el recurso: vestir a la muerte con la ropa de los vivos. Presidentes, ricos, trabajadores y delincuentes acaban en los mismos huesos, y la broma funciona porque el lector reconoce a quién se parece cada esqueleto.

La calavera que recibió un segundo nombre

La imagen más famosa de Posada es una calavera femenina con un sombrero muy adornado y sin ropa. Se conoce como *La Calavera Garbancera* y se fecha en general a principios de la década de 1910. Según el Museo José Guadalupe Posada de Aguascalientes y la Secretaría de Relaciones Exteriores, era una sátira dirigida a personas de origen indígena que, según la crítica social de la época, renegaban de su origen e imitaban la moda europea. "Garbancera" aludía a quienes vendían garbanza y se presentaban como españolas o francesas. Es una caricatura de su tiempo, con un filo de clase y de identidad que conviene leer como tal, y que es algo muy distinto de la figura festiva que hoy acompaña los altares.

Hoja suelta titulada Remate de calaveras alegres y sandungueras, con un esqueleto de sombrero ancho y plumas sobre columnas de versos
José Guadalupe Posada, La Calavera Garbancera, 1913, el grabado que más tarde se llamó La Catrina. Imagen: José Gudalupe Posada, dominio público, vía Wikimedia Commons.

Entonces, ¿creó Posada a La Catrina? Creó el grabado, no el nombre ni el vestido. El nombre "La Catrina" y el traje de cuerpo entero llegaron después de su muerte, sobre todo con el mural de Diego Rivera *Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central*, que un estudio publicado por el INAH fecha entre 1946 y 1947. Rivera la pintó completa, con ropa de gala, y ayudó a convertirla en símbolo nacional. El Museo de Arte de la Universidad de Michigan registra además una estampa titulada *Calavera de la Catrina*, hacia 1910, en grabado en relieve, y la interpreta como una sátira de las clases altas durante el gobierno de Porfirio Díaz.

Como los títulos cambiaron de una reimpresión a otra y los bloques de impresión se reutilizaban, fechar cada versión con exactitud es complicado. Si le interesa una estampa concreta, lo más seguro es consultar el registro del museo que la conserva, donde aparece la edición y la fecha que ese museo le asigna. La historia completa de cómo la Garbancera se volvió Catrina, con Rivera y todo lo que vino después, está en nuestra historia de La Catrina.

Cómo se volvió a hablar de Posada

Posada murió sin la fama internacional que tendría después. El cambio empezó en la década de 1920 con Jean Charlot, un artista que vio sus estampas populares en México y las relacionó con el nuevo arte moderno mexicano. Su ensayo "Un precursor del movimiento de arte moderno, el grabador Posada" apareció en *Revista de Revistas* el 30 de agosto de 1925, según la Jean Charlot Foundation.

No lo hizo solo. La Oxford Research Encyclopedia nombra también a Diego Rivera, Anita Brenner, Frances Toor y José Clemente Orozco entre quienes ayudaron a llevar a Posada de la imprenta popular a la historia del arte. El Museo Nacional de Arte afirma que, para 1930, sus imágenes ya formaban parte de los programas de una buena parte de la nueva generación de artistas mexicanos.

Ese mismo año, Frances Toor, Blas Vanegas Arroyo y Pablo O'Higgins publicaron *Posada: Monografía de 406 Grabados de José Guadalupe Posada*, con introducción de Rivera. Del lado de los museos, el Met adquirió de Charlot ocho obras en 1929 y unas 350 estampas en 1930, como cuenta en su artículo sobre el grabado mexicano de vanguardia. Así, unas hojas que se vendían por centavos en la calle acabaron en una de las colecciones de arte más grandes del mundo.

Dónde ver su obra

El lugar natural para empezar es el Museo José Guadalupe Posada, en Aguascalientes. Abrió el 16 de septiembre de 1972 en la antigua casa cural junto al Templo del Encino y tiene una exhibición permanente de Posada, con placas y estampas, además de obra de Manuel Manilla.

Fuera de México hay colecciones importantes. La New York Public Library (Biblioteca Pública de Nueva York), en su División Wallach, guarda más de 600 piezas de Posada, entre hojas sueltas, cuadernillos, ilustraciones, caricaturas y bloques de impresión, incluida *Gran baile de calaveras*, de 1906; su registro de catálogo es un buen punto de partida. El Met tiene numerosas estampas, algunas en sala. El Amon Carter Museum of American Art, en Fort Worth, conserva *Increíble suceso: una mujer que se convierte en piedra*, de 1903, en aguafuerte sobre zinc. El Art Institute of Chicago tiene obras como *The Spicy Little Calaveras, green and pink* y *Revolutionary Calavera*. El Harry Ransom Center, en Austin, guarda en la colección Tinker 132 hojas sueltas y pliegos con calaveras, corridos y material político.

En la Ciudad de México, el Museo Nacional de Arte organizó en 2013 la exposición *José Guadalupe Posada: transmisor*, con más de 230 obras. Lo que está en sala cambia, así que antes de ir conviene revisar la página de cada institución.

Si lo que quiere es ver las imágenes desde casa, muchas estampas del Met están en acceso abierto como dominio público, y el Brooklyn Museum indica que *Coloquio de Buenas Calaveras* no tiene restricciones de derechos de autor conocidas, siempre con el crédito al museo. En Wikimedia Commons hay un archivo de la Calavera Garbancera marcado como dominio público. La estampa de la Universidad de Michigan, en cambio, requiere solicitar permiso al museo para usar la imagen.

¿Cuánto sabe de Posada?

  1. 1. ¿Cuál era el nombre original de la imagen que hoy llamamos La Catrina?
  2. 2. ¿Dónde nació José Guadalupe Posada?
  3. 3. ¿Con qué editor se asocian sus hojas de calaveras más conocidas?
  4. 4. ¿Quién escribió el ensayo de 1925 que presentó a Posada como precursor del arte moderno?
  5. 5. ¿En qué año fecha el Met la Gran Calavera Eléctrica?
  6. 6. ¿Quién pintó a la Catrina de cuerpo entero y con ropa de gala?

Responda todas las preguntas para revisar.

Preguntas frecuentes

Cinco dudas que se repiten sobre Posada y sus calaveras, con respuesta corta.

¿Qué son las calaveras según las obras de José Guadalupe Posada?

Son esqueletos caricaturescos que representan a políticos, aristócratas, trabajadores, criminales y gente común, publicados sobre todo en la Ciudad de México entre las décadas de 1880 y 1910. Bailan, trabajan, tocan música, aparecen en corridos y parodian las desigualdades sociales. Su mensaje recurrente es que la muerte iguala a todos, aunque cada imagen podía apuntar a una noticia o a una figura política concreta.

¿Cómo surgió La Calavera Garbancera?

Surgió como una sátira impresa del Porfiriato contra personas de origen indígena que, según la crítica de la época, imitaban las modas de las élites europeizadas. Apareció en hojas con versos satíricos y la idea de que, al morir, todos terminan como "calaveras del montón". Su título y su identidad cambiaron en distintas reimpresiones.

¿Cómo se llama La Catrina de José Guadalupe Posada?

Su nombre original es *La Calavera Garbancera*. "La Catrina" es el nombre que se hizo popular después de la muerte de Posada, con compilaciones de su obra y con el mural de Diego Rivera de 1946 a 1947, donde aparece de cuerpo entero y con vestido.

¿Cuál es la historia de la calavera?

En el caso de Posada, empieza en la gráfica popular mexicana del siglo XIX, donde los esqueletos ilustraban noticias, crímenes, romances y sátira política en hojas baratas vendidas en la calle. Tras su muerte en 1913, artistas como Jean Charlot, Diego Rivera y José Clemente Orozco recuperaron esas estampas en la década de 1920. Conviene distinguir tres momentos: las calaveras impresas de Posada, su recuperación artística y la imagen nacional asociada con Rivera.

¿Los grabados de Posada son de dominio público?

Muchos sí: el Met ofrece como dominio público estampas como la *Gran Calavera Eléctrica* y el retrato del editor de 1902, y el Amon Carter Museum hace lo mismo con *Increíble suceso*. No todas las imágenes son abiertas, porque algunos museos piden solicitar permiso; lo práctico es revisar los derechos en el registro de cada pieza.

Para seguir leyendo

Si quiere saber de dónde viene la palabra, lea qué significa calavera. Los versos que acompañaban muchas de estas hojas tienen su propia historia en calaveras literarias, y la fiesta que hoy se asocia con estas imágenes está en nuestra guía del Día de Muertos. Para ver a Posada junto a otros artistas que trabajaron con huesos, pase por obras de arte con calaveras.

Y si a usted también le gustan los libros y la tinta, tenemos una camiseta pensada para gente así: la camiseta de calavera Book Crew. Posada, que pasó la vida entre prensas y cuadernillos, seguramente habría entendido la broma.