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Calavera de Don Quijote: un esqueleto caballero sobre un caballo esqueleto embiste con una lanza mientras otros esqueletos se dispersan

No. 029

Calaveras literarias: qué son, de dónde vienen y cómo escribir una

Una calavera literaria es un poema corto y chistoso que se escribe para Día de Muertos, en el que la Muerte, también llamada la Calaca, la Flaca o la Huesuda, viene por una persona a la que se trata, en broma, como si ya estuviera muerta. La guía de Prepa en Línea-SEP, de la Secretaría de Educación Pública, la describe como un texto en verso que presenta a un personaje o un hecho político, social o cultural con un giro cómico, irónico o satírico. En la escuela suele escribirse en estrofas de cuatro versos. La receta cabe en una línea: elija a una persona, tome un rasgo inofensivo suyo, haga que llegue la Muerte y cierre con una sorpresa chistosa. Si le dejaron una de tarea a usted o a su hijo, o la necesita para un evento, aquí tiene la forma, dos ejemplos reales, la historia y un método paso a paso.

Cómo funciona la forma

La estrofa más común en la escuela es la cuarteta, de cuatro versos. La guía de Prepa en Línea-SEP explica que riman el primer verso con el tercero y el segundo con el cuarto, un esquema que se suele anotar ABAB, y recomienda unas cuatro o cinco estrofas. Un documento de la UNAM, Paradojas de la lira, señala que predominan las cuartetas octosílabas con rima al estilo del romance, aunque existen otras formas, y la guía de la Universidad de Guanajuato describe la forma tradicional como cuartetas de versos que suelen tener ocho sílabas.

Hoja suelta roja titulada Gran mole de calaveras, con una escena enmarcada de esqueletos y tres columnas de versos debajo
Gran mole de calaveras, 1902, una hoja suelta de Vanegas Arroyo con José Guadalupe Posada como artista. Imagen: Antonio Vanegas Arroyo (Firm), publisher; Posada, José Guadalupe, 1852-1913, artist, dominio público, vía Wikimedia Commons.

Eso no quiere decir que haya un solo formato válido. Muchas escuelas aceptan poemas más cortos: el concurso de 2025 del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de California en Davis pedía entre 4 y 10 versos. Lo que sí se repite casi siempre es esto: verso en lugar de prosa, musicalidad y rima, un tono cómico o pícaro, la Muerte como personaje activo, un blanco reconocible con algún hábito exagerado y un giro al final, como una Muerte engañada, retrasada o puesta en ridículo.

¿Y por qué se escribe sobre gente viva? Porque tratar a una persona viva como si ya hubiera muerto es un recurso literario, no un aviso sobre una muerte real. Las guías escolares que cuidan el respeto recomiendan evitar la humillación, la discriminación, las amenazas y las bromas sobre traumas. Bien hecha, una calavera es una broma que la persona aludida puede leer en voz alta y reírse.

Dos ejemplos cortos y dónde cae la rima

La propia guía de la SEP publica este ejemplo:

> No te descuides, Zocato, > vaya a ser que un toro prieto, > te dé un soberbio sopapo > que te deje hecho esqueleto.

Un toro prieto es un toro oscuro, y un sopapo es una bofetada. Fíjese en la rima: “prieto” y “esqueleto”, los versos dos y cuatro, riman por completo; “Zocato” y “sopapo”, los versos uno y tres, comparten solo las vocales. La amenaza tiene su truco: el toro no mata a Zocato, lo deja “hecho esqueleto”, que es justo lo que la Muerte quería. La guía vincula este ejemplo con una tradición de calaveras asociada con José Guadalupe Posada, pero es un ejemplo escolar, no una regla que todas las calaveras deban seguir.

El segundo viene de una actividad para primaria del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos, el IEBEM:

> Niños de tercer año > jugaban en el panteón > cuando llegó la calaca > y se los llevó al salón.

Aquí la rima fuerte está en los versos dos y cuatro, “panteón” y “salón”, y el chiste está en el destino: la calaca no se lleva a los niños al más allá, sino de regreso a clases. Para muchos alumnos de tercero, la amenaza es comparable.

De dónde vienen las calaveras literarias

La forma impresa moderna se sitúa en el México del siglo XIX, en periódicos satíricos, hojas sueltas y hojas volantes populares. Una publicación del Gobierno de México explica que antes se llamaban “panteones”, que empezaron como epitafios burlescos en el siglo XIX y que a veces se censuraban o destruían porque expresaban el descontento con los sucesos y los políticos del momento.

Hoja suelta titulada La calavera de Don Juan Tenorio, con dos esqueletos batiéndose en duelo y columnas de versos debajo
La calavera de Don Juan Tenorio, publicada por Vanegas Arroyo entre 1909 y 1917, con Manuel Manilla y José Guadalupe Posada como artistas. Imagen: Antonio Vanegas Arroyo (Firm), publisher; Manilla, Manuel, artist; Posada, José Guadalupe, 1852-1913, artist, dominio público, vía Wikimedia Commons.

La fecha de las primeras calaveras impresas tiene dos versiones. Esa página de la Secretaría de Agricultura da 1879 para las primeras calaveras publicadas en el periódico *El Socialista* de Guadalajara, mientras que un boletín del Archivo Histórico del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM y una publicación de la CNDH dan 1849. Las dos fechas se citan, y ninguna puede darse por cerrada.

Después vino la gran época de las hojas volantes. La imprenta de Antonio Vanegas Arroyo, en la Ciudad de México, publicó hojas ilustradas con versos de calavera, muchas veces con grabados de Manuel Manilla y de José Guadalupe Posada. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos fecha ejemplos entre 1890 y 1917, aproximadamente, y señala a Vanegas Arroyo como editor. Posada trabajó para él, como recuerda la Secretaría de Cultura, pero la tradición de la imprenta es anterior a su calavera más famosa y no es invento de un solo artista. Esa calavera, la *Calavera Garbancera*, recibió el nombre de La Catrina mucho después, gracias a Diego Rivera en el siglo XX. Las dos historias están en José Guadalupe Posada y en La Catrina.

De qué se burlaban las hojas volantes

Los títulos que conserva la Biblioteca del Congreso muestran a quién apuntaban las calaveras impresas. *La calavera de Don Juan Tenorio*, publicada por Vanegas Arroyo entre 1909 y 1917, convierte en calavera al famoso seductor de ficción, cuyo drama se representaba con frecuencia en las fechas de Día de Muertos. *El Purgatorio Artístico*, de entre 1890 y 1909, aproximadamente, presenta a artistas y artesanos como esqueletos, con versos que nombran sus oficios. *Calaveras de coyotes y meseras*, de 1919, se burla de los estafadores y de las meseras que se aprovechaban de los clientes borrachos.

Hoja suelta titulada El purgatorio artístico, con una escena de esqueletos entre llamas y una cuadrícula de calaveras pequeñas con oficios y versos
El purgatorio artístico, entre 1890 y 1909, con José Guadalupe Posada como artista y Vanegas Arroyo como editor. Imagen: Antonio Vanegas Arroyo (Firm), publisher; Posada, José Guadalupe, 1852-1913, artist, dominio público, vía Wikimedia Commons.

La política también entraba. *Calaveras del montón, número 2*, de 1910, pinta a Francisco I. Madero como un peón borracho, con alusiones a la hacienda de maguey y a la destilería de su familia, y otra hoja, de hacia 1923, tiene como blanco a Francisco Villa. *Gran mole de calaveras*, de 1902, usa la metáfora de un puesto de comida de mercado. Estos títulos muestran que las calaveras impresas apuntaban a personajes de ficción, oficios, figuras públicas, políticos y conductas sociales. No prueban que toda calavera de hoy tenga que ser política.

Calaveras literarias, del siglo XIX a 2025

Toque o pase el cursor por un paso para seguir el orden.

  1. 1849 o 1879

    Las instituciones dan fechas distintas para las primeras calaveras del periódico *El Socialista* de Guadalajara.

  2. Hacia 1890 a 1909

    Las hojas volantes de Vanegas Arroyo, con grabados de Posada, publican calaveras de oficios y costumbres.

  3. 1902

    Se publica *Gran mole de calaveras* en la Ciudad de México.

  4. 1910

    *Calaveras del montón, número 2* caricaturiza a Francisco I. Madero.

  5. 1919

    *Calaveras de coyotes y meseras* satiriza a estafadores y meseras.

  6. 2018

    El Museo Nacional de Antropología convoca su sexto concurso de calaveras literarias para niños y jóvenes.

  7. 2019

    El Archivo General del Estado de Oaxaca celebra su tercer concurso anual de calaveras.

  8. 2025

    La Universidad de California en Davis organiza un concurso estudiantil de 4 a 10 versos.

Qué simbolizan las calaveritas

Las calaveritas son una manera de tomarse la muerte con humor, de recordar a las personas y de criticar conductas o autoridades. En una lectura organizada en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM, el profesor Miguel Ángel Landeros describió Día de Muertos como un “rito social contra el olvido” y relacionó las calaveritas con la memoria de quienes ya murieron, según la Gaceta CCH.

Hoja suelta morada titulada Calaveras de coyotes y meseras, con un esqueleto de sombrero de copa entre una multitud de calaveras y cuatro columnas de versos
Calaveras de coyotes y meseras, 1919, una hoja de Vanegas Arroyo con José Guadalupe Posada como artista. Imagen: Antonio Vanegas Arroyo (Firm), publisher; Posada, José Guadalupe, 1852-1913, artist, dominio público, vía Wikimedia Commons.

En la sátira política impresa en la Ciudad de México durante los siglos XIX y XX, la calavera también cumplía otra función: igualaba a todos. Ante la Muerte, el político poderoso y el vendedor del mercado terminan con la misma cara de hueso, y eso permitía burlarse de las figuras públicas.

El sentido no es idéntico en todo México. Las prácticas de Día de Muertos cambian entre estados, pueblos, familias, comunidades indígenas, escuelas y la diáspora mexicana, y una calaverita escolar de la Ciudad de México no habla por todas las celebraciones mexicanas. Para el contexto de la fiesta, lea Día de Muertos, y para los esqueletos que acompañan a estos versos en los altares y los mercados, las calacas.

Las calaveras en la escuela y en los concursos

En México, las escuelas usan las calaveras para trabajar la lengua, la rima y la cultura. La lección para primaria de SEP Aprende en Casa pide a los niños reconocer de quién habla el poema, notar los rasgos de la persona descrita, comparar los sonidos finales de los versos y cambiar palabras para conservar la rima.

Los concursos muestran cómo varían las reglas. En 2018, el Museo Nacional de Antropología convocó su sexto concurso para niños y jóvenes, con la idea de estimular la creatividad, la imaginación y la lengua escrita. En 2019, el Archivo General del Estado de Oaxaca organizó su tercer concurso anual, abierto a niños, jóvenes y adultos, con obras originales y tres lugares premiados, y en 2021 ofreció un taller en línea para todas las edades sobre el verso, la rima, la ironía y la convención de la muerte imaginaria. En el plantel Oriente del CCH de la UNAM, profesores y estudiantes escribieron y leyeron calaveritas en voz alta, incluida una dedicada a las víctimas del accidente de la Línea 12 del Metro, lo que muestra que la forma también puede tocar sucesos públicos. En 2022, el festival de Día de Muertos de la Universidad Veracruzana en Xalapa incluyó un concurso con envío en línea, publicación y premios, y la Facultad de Ciencias de la UNAM pidió de 3 a 5 estrofas de 4 a 6 versos cada una, con la condición de que la sátira no rebasara los límites de la convivencia respetuosa.

En Estados Unidos, las calaveras aparecen sobre todo en programas de español, en actividades culturales mexicoamericanas y en eventos universitarios de Día de Muertos. El concurso de 2025 de UC Davis tenía lecturas, premios y categorías para estudiantes de varios cursos de español, y pedía de 4 a 10 versos, humor, referencias a la muerte y, de preferencia, rima.

La actividad del IEBEM para primaria es un buen modelo para el salón: pide a los niños identificar a quién va dirigido el poema, distinguir lo imaginado de lo real, cambiar “niños” por “maestros” y armar en el aula un “Muro de los muertos... de risa” con los poemas ilustrados. Una unidad didáctica de 2024 de la Yale National Initiative (Iniciativa Nacional de Yale) recomienda mostrar ejemplos, hablar del contexto cultural, analizar la estructura y permitir la escritura en equipo. Todos estos casos describen instituciones y años concretos, no una política escolar nacional, ni en México ni en Estados Unidos. Si va a participar en un concurso, revise sus propias reglas de extensión, originalidad, idioma, fecha límite y conducta antes de enviar su calavera.

Cómo escribir una calavera literaria, paso a paso

Este método combina la guía de la SEP, la de la Universidad de Guanajuato y las reglas de los concursos citados. Funciona igual para un alumno de primaria que para un adulto que quiere dedicarle una a su jefa.

  1. Decida para quién es. Un salón, la familia, el trabajo, un grupo universitario o un evento de Día de Muertos en su localidad. El público cambia el tipo de broma que funciona.
  2. Elija a la persona o el tema. La SEP recomienda una persona conocida o un hecho social, político o cultural reconocible. Si va a usar una experiencia delicada de alguien, pídale permiso antes.
  3. Escoja un solo rasgo inofensivo. Un hábito, un pasatiempo, una materia favorita, un trabajo, una frase que siempre repite. No use como chiste la discapacidad, la raza, el cuerpo, el duelo, la enfermedad, la pobreza, la religión ni un trauma.
  4. Ponga el lugar. La escuela, la casa, el panteón o la plaza, como sugiere la guía de Guanajuato.
  5. Haga entrar a la Muerte. Puede llamarla la Calaca, la Flaca, la Huesuda o la Catrina; cada familia y comunidad tiene sus propias formas de nombrarla.
  6. Arme un principio, un desarrollo y un final. La Muerte llega o hace un plan; luego viene un encuentro, una persecución, un baile, una discusión o un intento de escape.
  7. Escriba en cuartetas. Intente versos de unas ocho sílabas, pero no sacrifique el sentido ni el español natural por contar sílabas.
  8. Rime el verso 1 con el 3 y el 2 con el 4. Es el modelo escolar que describe Prepa en Línea-SEP. Una rima exacta ayuda, aunque no es lo único que cuenta.
  9. Cierre con una sorpresa chistosa. La Muerte se equivoca, se distrae, se lleva al personaje al lugar menos esperado o termina peor que él.
  10. Revise el ritmo, la rima y el respeto. Las reglas de Oaxaca exigen autoría propia y apego a la tradición, y las de la Facultad de Ciencias de la UNAM rechazan la sátira que rebasa la convivencia respetuosa. Quite cualquier frase que pueda leerse como amenaza, acoso o divulgación de algo privado.
  11. Léala en voz alta. Escuche si el ritmo fluye y si el chiste final se entiende sin explicarlo.
  12. Dé crédito a cualquier cita. No copie un poema publicado para presentarlo como propio, y si lo va a publicar o leer en público, confirme las condiciones para reproducirlo.

Si se atora, use esta plantilla para planear: “La Muerte nota [un rasgo inofensivo], se acerca a [la persona], provoca [un problema chistoso] y termina con [un giro inesperado]”. Con eso ya tiene la historia; las rimas se acomodan después.

Para los profesores, la lista de lo que suelen pedir es corta: estrofas breves con rimas reconocibles, atención a las sílabas y a las palabras que riman, cambiar personajes o situaciones sin perder la rima, temas de la escuela como los profesores, el recreo o las rutinas del salón, lectura en voz alta y, a veces, una ilustración con calacas, huesos, pan o elementos de la ofrenda. Para los niños, el juego es todavía más simple: la Muerte viene por alguien de la clase y sale perdiendo, y nadie termina sintiéndose mal. Molestar a un compañero con la Muerte tiene su chiste, siempre que el compañero también se ría.

Lista para escribir una calavera literaria

Toque una tarjeta para destacarla.

  • Persona o tema: Elija una persona o un suceso reconocible.
  • Un detalle: Escoja un solo rasgo inofensivo.
  • La Muerte: Preséntela como personaje.
  • La estrofa: Escriba en cuartetas de cuatro versos.
  • La rima: Pruebe la rima ABAB.
  • El final: Cierre con un giro cómico.
  • En voz alta: Léala para revisar el ritmo.
  • El respeto: Quite insultos, amenazas y datos privados.
  • Las reglas: Confirme las bases del concurso antes de enviarla.

Preguntas frecuentes

Cinco preguntas que se repiten mucho, con respuestas breves.

¿Qué es una calavera literaria y un ejemplo?

Es un poema breve y humorístico de Día de Muertos en el que la Muerte aparece como personaje y viene por una persona viva, fallecida o de ficción. La guía de la SEP publica como ejemplo los versos sobre Zocato y el “toro prieto” que lo deja “hecho esqueleto”. Su forma más común son cuartetas, aunque cambia según la escuela, la localidad y la familia.

¿Puedes darme ejemplos de calaveritas literarias cortas?

Sí: dos ejemplos cortos con autoría institucional son el de Zocato, de la guía de la SEP, y el de los “Niños de tercer año”, de una actividad del IEBEM en Morelos. Para leer calaveras históricas completas, busque las reproducciones de hojas como *Calavera oaxaqueña*, grabado de Posada de hacia 1903, *Calaveras de las elecciones presidenciales*, de Vanegas Arroyo, de 1919, o *Regalo de calaveras*, que el Museo Nacional de Arte registra en su catálogo de Posada. Si comparte alguna, cite siempre su origen.

¿Qué simbolizan las calaveritas?

Simbolizan una forma humorística de hablar de la muerte, de recordar a las personas y de criticar conductas o autoridades. En la escuela, la Muerte es un personaje literario, no una predicción. El profesor Miguel Ángel Landeros, del CCH de la UNAM, las relaciona con Día de Muertos como “rito social contra el olvido”.

¿Cómo se redacta una calavera literaria?

Se redacta eligiendo una persona o un tema, tomando un rasgo reconocible, haciendo que la Muerte se cruce con ese personaje y terminando con un giro cómico o inesperado. La guía de la Universidad de Guanajuato propone presentar el lugar, al personaje y a la Muerte, imaginar un encuentro o una persecución y revisar al final el ritmo, la rima y el respeto. Son convenciones útiles, no requisitos universales, y las instrucciones del profesor mandan.

Calaveras literarias para maestros y para niños: ¿qué suelen pedir los profesores?

Los profesores suelen pedir un poema corto y chistoso sobre un compañero, un profesor, una situación de la escuela, un personaje de ficción o una figura pública, con rima y con la Muerte como personaje. Las actividades documentadas en México piden trabajar en estrofas breves, cuidar sílabas y rimas, leer en voz alta y, a veces, ilustrar el poema, solos, en pareja o en equipo. Los requisitos cambian según el grado y el profesor, así que conviene leer bien la consigna.

Cinco preguntas sobre lo que acaba de leer.

¿Cuánto sabe de las calaveras literarias?

  1. 1. ¿Cuál es la estrofa más común de una calavera escolar?
  2. 2. Según la guía de la SEP, ¿qué versos riman?
  3. 3. ¿Quiénes ilustraron muchas hojas volantes de Vanegas Arroyo?
  4. 4. ¿Qué tipo de persona suele ser el blanco de una calavera?
  5. 5. ¿Qué conviene revisar antes de enviar una calavera a un concurso?

Responda todas las preguntas para revisar.

Para seguir leyendo

Si quiere entender la fiesta en la que nacen estos versos, empiece por Día de Muertos. El grabador de las hojas volantes tiene su historia en José Guadalupe Posada, y su calavera más famosa en La Catrina. Para los esqueletos que bailan junto a los versos, lea sobre las calacas, y si su calavera va a acompañar un altar, siga con cómo hacer una ofrenda. Y para el profesor que revisa todas estas calaveras, nuestra camiseta Teacher lleva una calavera con lentes de lectura sobre una pila de libros, con su pluma roja.