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Cómo hacer una ofrenda de Día de Muertos en casa
Una ofrenda es un altar y una ofrenda en casa para recordar a una persona que murió y recibir su memoria durante el Día de Muertos. Para una primera vez alcanza con algo muy sencillo: una fotografía, un vaso de agua, una flor, una luz segura y una cosa que esa persona quería. Francisco Soto, del Sherman Heights Community Center de San Diego, lo dijo así a KPBS: "Una ofrenda es un regalo, un regalo que damos a todas las personas que han muerto." Si usted está pensando en alguien que perdió, o en una mascota, no necesita más para empezar.
Lo que necesita una primera ofrenda sencilla
Toque una tarjeta para destacarla.
- Una fotografía: Identifica a la persona que se recuerda; también puede ser su nombre escrito.
- Agua: Un vaso de agua para quien regresa.
- Una flor: Cempasúchil, si lo consigue, u otra flor adecuada para su lugar.
- Una luz segura: Una vela de pilas es la opción más segura; si usa una vela de verdad, siga las medidas de seguridad de más abajo.
- Algo que amaba: Su comida o bebida favorita, o un objeto suyo.
El resto de esta guía explica de dónde viene cada elemento, cómo se acomoda, cuándo se pone y se quita, y qué cuidar para que todo sea seguro. Todo se cuenta según quién lo describe y en qué lugar, porque no hay una sola manera mexicana de hacerlo.
Para qué sirve una ofrenda
Una ofrenda es, ante todo, un gesto de recuerdo. Soto la describe como un regalo para las personas que han muerto, y añade algo que tranquiliza a quien llega a esto por primera vez: "Cualquiera que sienta que quiere honrar a sus difuntos es más que bienvenido a poner un altar." Lo dijo en una entrevista con KPBS sobre cómo hacer ofrendas.
En Guadalajara, Alfonso López Fértor mostró en 2019 el altar de su familia y le dijo a Smithsonian: "Es muy importante para mi familia y para mí que hagamos un altar para recordar a los familiares que han muerto." Está en la entrevista de Smithsonian sobre seis objetos de los altares. Las dos voces hablan de lo mismo con palabras distintas: la ofrenda es para la persona que ya no está y para quien la recuerda.
La práctica cambia de un estado a otro, de un pueblo a otro, de una familia a otra, entre comunidades indígenas, en el catolicismo y en las comunidades mexicoamericanas. El Museo Peabody de Harvard también habla de esa variación regional. Por eso nada de lo que sigue es "el" diseño nacional.
Qué poner en la ofrenda y por qué
Estos elementos están documentados en contextos mexicanos y mexicoamericanos concretos, y sus significados no son universales. Cada uno aparece con quien lo explica.

- Fotografía. Identifica a quien se recuerda. El altar de Guadalajara de Smithsonian tenía fotos de familiares y amigos fallecidos, y la guía cultural de la Ciudad de México la describe como la imagen del difunto.
- Cempasúchil. La flor de cempasúchil, o caléndula, se usa mucho en las ofrendas mexicanas, y tradicionalmente se cree que su olor guía a los muertos hacia el altar. En algunas comunidades los pétalos forman un camino.
- Velas o veladoras. Representan luz y guía. La guía de la Ciudad de México dice que su luz ayuda a los muertos a dar con el camino correcto.
- Agua. Se ofrece porque se cree que quienes regresan llegan con sed después del trayecto. La misma guía la asocia también con la purificación.
- Sal. La guía de la Ciudad de México la describe como un elemento purificador que evita que el cuerpo se corrompa. En el sur de California también se explica como una ayuda para que el espíritu no se pierda ni se corrompa.
- Copal o incienso. En la Ciudad de México se usa como ofrenda aromática y como forma de transmitir oración, pensamiento y culto con el humo. En Guadalajara el copal se exhibía junto a cempasúchil y una campana.
- Pan de muerto. Es el pan tradicional de muchos altares. La Ciudad de México describe formas regionales, como el "gollete" redondo y panes decorados para sugerir huesos. En interpretaciones del centro de México, los huesos y las formas parecidas a calaveras pueden representar a los muertos o el ciclo de la vida y la muerte.
- Comida y bebida favoritas. Personalizan el altar. La guía de la Ciudad de México menciona fruta de temporada, mole, tamales, dulces, tequila, mezcal y lo que le gustara a la persona. Silvia Natalia Islas, citada por Smithsonian, dijo que las familias incluyen sus comidas favoritas, agua y tequila.
- Papel picado. Es papel de china perforado. Añade color, y en algunas explicaciones mexicoamericanas se interpreta como viento o aire. En Guadalajara, Alfonso López Fértor dijo que las aberturas permiten el paso de las almas.
- Calaveras de azúcar o calaveritas. Según Islas, de La Casa del Artesano en Tlaquepaque, representan a los muertos que reciben ofrendas, y el azúcar simboliza la dulzura de la vida. Aldo Cruz, altarista de Los Ángeles, dice que en partes de México también sirven para presentar la fiesta a los niños. Puede leer más en calaveras de azúcar.
- Objetos personales. Unen el altar con la persona. Los Angeles Times documentó ofrendas con recuerdos deportivos, referencias musicales, billetes de lotería, juguetes para niños y comidas y bebidas favoritas.
- Objetos religiosos. Cruces, santos y rosarios aparecen en muchos hogares católicos, pero no todas las ofrendas los llevan.
- Petate. Es una estera tejida. La guía de la Ciudad de México lo enumera como elemento de un nivel bajo que puede simbolizar la estera de entierro y servir de superficie para comida y bebida.
- Juguetes. Varios relatos documentados los asocian con las ofrendas de niños.
Puede leer más en la guía cultural de la Ciudad de México, en Smithsonian, en KPBS, en Los Angeles Times y en el Museo Peabody de Harvard. Y no se trata de una lista de compras: los objetos se eligen para la persona. Si a su abuelo le gustaba el café con pan dulce, eso vale más en su altar que cualquier cosa de la lista que a él no le decía nada.
Cómo acomodarla: no hay un solo diseño
No hay un arreglo nacional único, y se documentan varios.

- Una sola plataforma. Aldo Cruz, altarista oaxaqueño que trabajó con Hollywood Forever en Los Ángeles, dijo que en la región de Oaxaca de donde viene los altares pueden armarse en una sola plataforma.
- Tres niveles. El Museo Nacional de Antropología documentó en 2023 un altar de tres niveles de Ocotlán de Morelos, en los Valles Centrales de Oaxaca. En el nivel de abajo iban comida y bebida, en el de en medio santos y vírgenes, y en el de arriba fotografías e imágenes de los difuntos. Tenía además un arco de carrizo con flores, fruta y semillas, y un camino de pétalos de cempasúchil que terminaba en una cruz. Lo cuenta el museo en su página sobre la ofrenda de Ocotlán.
- Cuatro niveles. En Zinacantán, Chiapas, la documentación del mismo museo describe una ofrenda de cuatro niveles con santos y vírgenes en cada uno y San Antonio arriba, con copal, velas, comida, fruta, fotografías, agua, sal y pox. Está en su muestra sobre Zinacantán.
- Siete niveles. Algunos maestros culturales y religiosos mexicanos describen altares de siete niveles, con un significado simbólico para cada uno. Es una enseñanza o una variante regional, no una regla de todo México.
- Arcos. El INAH describe el Xantolo de la Huasteca con un altar enmarcado por un arco de hojas verdes y cempasúchil. El altar de Ocotlán usó un arco de carrizo. Vea la foto del día del INAH.
- Caminos de cempasúchil. En Ocotlán, un camino de pétalos llevaba al altar y terminaba en una cruz de flores.
- Cruces y puntos cardinales. Hay cruces en arreglos católicos y locales. El INAH conecta el altar del Xantolo con los cuatro puntos cardinales en la visión de las comunidades indígenas de la Huasteca, y eso no debe extenderse a todas las ofrendas.
En una casa pequeña basta un estante, la esquina de una mesa o una plataforma. El número de niveles es una variante, no un requisito.
Una primera ofrenda en casa, paso a paso
Estos pasos usan solo los elementos de arriba. Haga los que le sirvan y deje los demás.
- Elija a la persona. Puede ser un familiar, un amigo, alguien importante para usted o un grupo de personas. Escriba su nombre.
- Despeje una superficie. Una esquina de mesa, un estante o una repisa. Aldo Cruz dijo a Los Angeles Times que no hace falta una mesa especial ni un lugar determinado.
- Ponga la fotografía. O el nombre escrito.
- Agregue agua y sal. Un vaso de agua y un poco de sal.
- Sume flores. Cempasúchil si lo consigue, u otra flor adecuada.
- Elija una luz segura. Mejor una vela de pilas; más abajo se explican las medidas si usa una de verdad.
- Ponga su comida o bebida favorita. Lo que le gustaba a esa persona.
- Añada objetos personales. Algo suyo que cuente su historia.
- Si quiere, papel picado o una calavera de azúcar. Son opcionales.
Cuándo se pone y cuándo se quita
Las fechas varían según la región y la familia. Estas son las que documentan distintas voces y lugares.
- En México y en las comunidades mexicoamericanas, el 1 y el 2 de noviembre son las fechas más conocidas. El Museo Peabody de Harvard describe el 1 de noviembre como el día que suele dedicarse a los niños y el 2 a los adultos.
- En el sur de California, Francisco Soto dice que hay quien empieza a poner la ofrenda en octubre, y que su familia la retira después del 3 de noviembre.
- KPBS recogió una enseñanza del sur de California que asocia el 28 de octubre con quienes murieron por accidente, tragedia o violencia; el 30 y 31 de octubre con niños fallecidos sin bautizar; el 1 de noviembre con niños pequeños y el 2 con adultos. Son fechas de ese relato local, no una regla general.
- En Ocotlán, Oaxaca, el Museo Nacional de Antropología documenta que las familias reciben en casa a parientes y amigos el 2 de noviembre y visitan también el cementerio de la comunidad.
- En Zinacantán, Chiapas, los preparativos van de la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, con celebraciones el 1 y el 2.
- En La Candelaria, Coyoacán, Ciudad de México, un reportaje resumido por El País dice que el altar se retira el 3 de noviembre, y que después la comida y los dulces pueden repartirse entre familia y vecinos.
Fechas de la ofrenda según el lugar que las describe
Toque o pase el cursor por un paso para seguir el orden.
28 de octubre
Sur de California, relato recogido por KPBS: se asocia con quienes murieron por accidente, tragedia o violencia.
30 y 31 de octubre
Sur de California, mismo relato de KPBS: se asocian con niños fallecidos sin bautizar.
Noche del 31 de octubre al 1 de noviembre
Zinacantán, Chiapas: las familias preparan la ofrenda durante la noche, según el Museo Nacional de Antropología.
1 de noviembre
En muchas comunidades mexicanas y mexicoamericanas se dedica a los niños, según el Museo Peabody de Harvard.
2 de noviembre
Ocotlán de Morelos, Oaxaca: las familias reciben en casa a parientes y amigos y recuerdan a sus difuntos, según el Museo Nacional de Antropología.
3 de noviembre
La Candelaria, Coyoacán, Ciudad de México: según El País, se retira el altar y se reparte la comida. Francisco Soto, en el sur de California, dice que su familia la quita después de esta fecha.
Sobre la comida: los vivos pueden comerla después de la celebración. Los Angeles Times la describe como parte de una comida compartida, y el relato de Coyoacán dice que se disfruta o se reparte cuando se cree que los muertos ya se fueron. Eso sí, la comida perecedera debe manejarse como lo pide la seguridad alimentaria. Una familia puede compartirla, hacer composta con ella, tirarla o seguir la costumbre del lugar. Estas fechas aparecen en el Museo Peabody, KPBS, el Museo Nacional de Antropología y El País México.
En un espacio pequeño, en la escuela, en el trabajo y para una mascota
Para un departamento pequeño, use una esquina de una mesa, un estante o un librero. Una fotografía, agua, una flor, una luz segura y una comida o un objeto con significado conservan lo central sin copiar un altar público grande.

En un salón de clases, el Detroit Institute of Arts (Instituto de Artes de Detroit) ofrece lecciones en las que los estudiantes estudian ofrendas tradicionales, conversan sobre "el acto de recordar" y arman una ofrenda del salón. Conviene usar fotografías aprobadas por las familias o nombres escritos, no pedir a nadie que cuente una pérdida personal y seguir las reglas de la escuela sobre comida, humo, llamas y privacidad. Las lecciones están en el sitio del DIA.
En un lugar de trabajo, haga un homenaje voluntario, con permiso de la organización y de las personas representadas, y confirme con quien lo organiza las reglas sobre velas, incienso, comida, fotografías y fecha de retiro.
Para una mascota, hay ejemplos institucionales que muestran que los animales forman parte de la práctica actual. El Museo Peabody de Harvard exhibe un candelabro de Día de Muertos dedicado en parte a los gatos de quien lo donó, y el Instituto Nacional de Bellas Artes describió en 2023 una ofrenda comunitaria con un espacio para mascotas, en su nota sobre El Nigromante. Una ofrenda para una mascota puede llevar su fotografía, su nombre, su juguete favorito, su comida, su collar u otro objeto suyo. Mantenga la comida y las velas lejos de los animales que viven en casa.
Velas, copal y seguridad
La Administración de Bomberos de Estados Unidos (U.S. Fire Administration) recomienda velas de pilas siempre que se pueda. Si usa velas de verdad:

- Use portavelas firmes.
- Manténgalas al menos a 12 pulgadas (unos 30 centímetros) de cualquier cosa que pueda quemarse.
- Déjelas fuera del alcance de niños y mascotas.
- Apáguelas antes de salir del cuarto, de sentir sueño o de acostarse.
- Mantenga funcionando los detectores de humo en cada nivel y cerca de las zonas de dormir.
La Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA) dice que las velas en un altar o cerca de él deben estar vigiladas por un adulto. Si una vela tiene que arder de forma continua, recomienda un recipiente cerrado de vidrio dentro de un fregadero, sobre una bandeja de metal o en una cubeta honda llena de agua. Las guías están en el folleto de la USFA y en el de la NFPA sobre velas religiosas.
El copal produce humo y no debe quemarse en interiores a menos que el lugar lo permita y se controlen el humo, el calor, la ventilación y el riesgo de incendio. Siga las instrucciones del producto, las reglas del edificio y las indicaciones locales de bomberos. Una vela de pilas reemplaza la llama, pero no el olor ni el uso ritual del copal.
Dónde conseguir lo que necesita en Estados Unidos
Para el pan de muerto, empiece por las panaderías mexicanas. Las tiendas de abarrotes mexicanas y los mercados tienen alimentos de temporada; las floristerías o los mercados de productores suelen tener cempasúchil; y las organizaciones culturales mexicanas o tiendas de artesanías, el papel picado. En San Antonio, Axios nombra a Alebrije Bakery y La Panadería como lugares para pan de muerto, y se citan solo como ejemplos de esa ciudad: están en la nota de Axios San Antonio. Todo es de temporada y cambia según el lugar, así que confirme fechas, ingredientes y existencias con quien lo vende.
Si la tradición es nueva para usted
Francisco Soto lo dice sin rodeos: cualquiera que quiera honrar a sus difuntos es bienvenido a poner un altar. Aldo Cruz, también en Los Angeles Times, añadió tres consejos: no decir que usted inventó la tradición, no decir que la hace mejor que las comunidades mexicanas y no usar el Día de Muertos como disfraz. Una práctica respetuosa en casa puede seguir estas ideas:
- Nombre a la persona o a las personas que recuerda.
- Use su fotografía, su comida, su bebida, su música, sus objetos o sus historias, cuando corresponda.
- Aprenda de instituciones y practicantes mexicanos o mexicoamericanos.
- Diga qué práctica regional o familiar sigue, en lugar de llamarla "la manera mexicana".
- No convierta símbolos indígenas o católicos en decoración genérica de Halloween.
- Evite disfraces, caricaturas, estereotipos y afirmaciones comerciales de autenticidad.
- Pida permiso antes de usar la fotografía, el nombre o la historia de otra persona.
- Trate las ofrendas comunitarias públicas como espacios de memoria, no como fondos para fotos.
Preguntas frecuentes sobre las ofrendas
Cuatro dudas que se repiten, con respuestas cortas.
¿Puedo hacer una ofrenda si no soy mexicano?
Sí. Francisco Soto dice que cualquiera que quiera honrar a sus difuntos es más que bienvenido, y Aldo Cruz, que un altar puede hacerse en casa para un familiar, un amigo o un grupo. Lo que él pide es no atribuirse la tradición ni usarla como disfraz.
¿Necesito siete niveles?
No. Hay ofrendas de una plataforma, de tres niveles en Ocotlán y de cuatro en Zinacantán; los siete son una enseñanza de algunos maestros, no una norma de todo México. Un estante o la esquina de una mesa es suficiente.
¿Puedo hacer una ofrenda para una mascota?
Sí. El Museo Peabody exhibe un candelabro dedicado en parte a los gatos de quien lo donó, y el INBAL montó en 2023 un espacio para mascotas en una ofrenda comunitaria. Puede usar su foto, nombre, juguete o collar, y mantener comida y velas lejos de los animales vivos.
¿Qué hago con la comida después?
Depende de la costumbre de cada lugar. En La Candelaria, Coyoacán, se reparte entre familia y vecinos tras retirar el altar el 3 de noviembre. Si es comida perecedera, maneje con las reglas de seguridad alimentaria: puede compartirla, hacer composta o tirarla.
Siga leyendo
Si quiere conocer el contexto de todo esto, lea la guía del Día de Muertos, la historia de las calaveras de azúcar y la de La Catrina. Una ofrenda pequeña, con una foto y una luz segura, ya es una ofrenda.