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¿De dónde viene la Parca? El origen de la Muerte con guadaña
El esqueleto encapuchado con guadaña no nació de una sola vez ni en un solo cuadro. Se fue armando por etapas en la Europa de finales de la Edad Media. Primero apareció la Muerte como esqueleto que guía a personas de todos los rangos en la danza macabra, cuyo primer gran mural conocido se pintó en el Cementerio de los Santos Inocentes de París en 1424 y 1425. Antes, en Italia, la Muerte ya reinaba sobre los vivos en las escenas del Triunfo de la Muerte, como el fresco de Francesco Traini en el Campo Santo de Pisa, de principios de la década de 1340. La guadaña, el manto y el reloj de arena se le fueron sumando poco a poco, sobre todo en los grabados impresos a partir del siglo XV. El nombre inglés, *Grim Reaper*, es mucho más joven: PBS fecha su primer uso literario en 1847.
Así que la figura que usted ve en Halloween, en tatuajes y en camisetas tiene más de seiscientos años de carrera. En español la llamamos la Parca o simplemente la Muerte, y esa diferencia de nombre también tiene historia, como veremos más abajo.
Cuando la Muerte se volvió un personaje
Los artistas medievales europeos ya usaban esqueletos para recordar que la vida se acaba. Lo nuevo de finales de la Edad Media fue que el esqueleto dejó de ser solo un cadáver y pasó a ser alguien: la Muerte en persona, con voluntad propia, que llama, empuja y gobierna. Así lo resume el artículo de Petaros en el Journal of Anatomy (2013), que sigue el paso del esqueleto como recordatorio al esqueleto como personificación.

Uno de los primeros ejemplos monumentales está en Pisa. El fresco del Triunfo de la Muerte que Francesco Traini pintó en el Campo Santo a principios de la década de 1340, según el Bulletin del Metropolitan Museum of Art de 1971, reúne cadáveres, demonios, ermitaños, aristócratas y cazadores. Es una escena llena de gente y de advertencias, pero todavía no es la Parca encapuchada que hoy reconocemos al instante. Los demonios están ahí como parte del juicio y del infierno, no como la identidad de la Muerte misma, un detalle que conviene recordar cuando alguien pregunta si la Parca es un demonio.
La danza macabra: todos bailan con la Muerte
El salto decisivo vino en Francia. En 1424 y 1425 se pintó un gran mural de la danza macabra en el Cementerio de los Santos Inocentes de París. Ese mural se perdió, pero su influencia no. En pocas décadas aparecieron ciclos parecidos en Londres hacia 1430, en Basilea y en Ulm hacia 1440, en Kermaria entre 1430 y 1460, y en Lübeck en 1463. En 1485, Guyot Marchant publicó en París una edición impresa de la danza macabra basada en la tradición del mural parisino, y con la imprenta la escena empezó a viajar en papel.

La idea era sencilla y contundente. La Muerte, casi siempre como esqueleto, llama a un rey, a un obispo, a un mercader, a un campesino y a un niño, y ninguno puede negarse. Las Oxford Bibliographies describen el tema como una imagen de igualdad ante la muerte: la mortalidad era la única jerarquía de la que nadie se libraba. Si quiere ver con calma cómo funcionaban estos murales, tenemos una historia aparte sobre la danza macabra.
¿La Parca salió de la peste negra?
La respuesta corta es que la peste ayudó, pero no lo explica todo. La peste negra golpeó a Europa desde mediados del siglo XIV y volvió más urgente la meditación cristiana sobre la muerte, el juicio final y la igualdad de todos ante el fin. La danza macabra dramatizaba exactamente eso, con su fila de reyes, clérigos, comerciantes, trabajadores y niños.
Durante mucho tiempo se contó la historia como causa y efecto directo. Petaros, en el Journal of Anatomy, resume trabajos de otros estudiosos que corrigen esa versión: las primeras danzas macabras conocidas aparecieron décadas después del primer brote de peste, y no hay una coincidencia directa entre el avance de la enfermedad y el avance de las imágenes. Lo más probable es que la peste haya contribuido a que el tema se recibiera y circulara con fuerza, sin haberlo creado por sí sola.
El Triunfo de la Muerte es un tema emparentado pero distinto. Comparte la idea del poder de la Muerte sobre todas las clases sociales, pero suele mostrarla atacando o gobernando a los vivos en lugar de llevarlos de la mano en un baile. Con el tiempo, las dos tradiciones se influyeron entre sí en pinturas, murales, manuscritos y grabados.
La guadaña, el dardo y el reloj de arena
¿Por qué una guadaña? Por la cosecha. La palabra inglesa *reaper* significa segador, el trabajador que corta el trigo. La metáfora convierte a la Muerte en un jornalero que siega vidas humanas como quien siega espigas, y la guadaña pasa a significar el corte de la vida y lo inevitable del final. No siempre fue así: las figuras anteriores llevaban a menudo una hoz, una espada, un dardo o una flecha. El dardo y la flecha hablaban de la muerte repentina y aparecen en personificaciones más antiguas, entre ellas obras influidas por los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. El British Museum conserva un dibujo de Alberto Durero de 1505 que muestra a la Muerte a caballo con una hoz, no con la guadaña de mango largo que hoy damos por sentada.

La Biblia entra aquí, aunque no como muchos suponen. Apocalipsis 6:8, que puede leer en Bible Gateway, describe a un jinete llamado Muerte sobre un caballo pálido, seguido por el Hades. Apocalipsis 14:14 a 20 usa imágenes de cosecha, con una hoz incluida. Ninguno de los dos pasajes presenta a un esqueleto encapuchado con nombre propio; fueron los artistas medievales quienes después combinaron la Biblia, el campo y el *memento mori* de maneras nuevas.
El reloj de arena habla del tiempo que se agota. En el arte de finales de la Edad Media y de comienzos de la Edad Moderna funciona como *memento mori*: cada persona tiene un tiempo contado y la arena sigue cayendo. Un buen ejemplo es el grabado *Mors Loquitur and Alloquitur Mortem* de Crispijn de Passe, de hacia 1600, en el British Museum. Aun así, el reloj es un símbolo asociado, no un accesorio que llevaran todas las Muertes europeas desde el principio. El equipo completo de esqueleto, manto, guadaña y reloj se juntó despacio, sobre todo en los grabados desde el siglo XV. Si el reloj de arena es lo que más le llama la atención, la historia sobre qué es memento mori sigue ese hilo, y nuestra camiseta Memento Mori lleva la misma idea a la ropa.
De Pisa a la pantalla: la Muerte con guadaña en el tiempo
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Principios de la década de 1340
Francesco Traini pinta el fresco del Triunfo de la Muerte en el Campo Santo de Pisa.
1424 a 1425
Se pinta el primer gran mural conocido de la danza macabra en el Cementerio de los Santos Inocentes de París.
Hacia 1430
Aparece un ciclo de la danza de la Muerte en Londres.
Hacia 1440
Aparecen ciclos importantes en Basilea y en Ulm.
1485
Guyot Marchant publica en París una influyente edición impresa de la danza macabra, basada en la tradición del mural parisino.
1847
El nombre *Grim Reaper* aparece en uso literario en inglés en *The Circle of Human Life*.
1957
*El séptimo sello*, de Ingmar Bergman, presenta a la Muerte como un personaje que juega ajedrez.
De dónde salió el nombre
La figura es medieval; el nombre inglés es del siglo XIX. Según PBS, el primer uso literario de *Grim Reaper* en inglés está en *The Circle of Human Life*, de Robert Menzies, publicado en 1847 como traducción parcial de una obra devocional alemana de August Tholuck. La palabra *grim* se usaba en inglés por lo menos desde finales del siglo X con sentidos como feroz, cruel, duro o terrible. *Reaper*, como vimos, es el segador. Juntas dan algo así como "el segador terrible": una imagen de la Edad Media con un nombre que llegó cuatro siglos después.
En español no hubo que esperar a ese nombre, porque ya teníamos la Muerte y la Parca, y las dos son femeninas. Eso nos lleva a la pregunta siguiente.
¿La Muerte es hombre o mujer?
Depende del idioma y de la tradición. Karl S. Guthke, en *The Gender of Death: A Cultural History in Art and Literature* (El género de la muerte, una historia cultural en el arte y la literatura), muestra que las tradiciones de habla francesa, española e italiana personifican con frecuencia a la Muerte como mujer: *la mort*, la muerte, *la morte* y la Parca. En las tradiciones de habla inglesa y alemana suele ser hombre: en alemán *der Tod* es masculino y se imagina como un esqueleto varón, igual que *der Schnitter*, el segador. Puede leer un adelanto del libro en la Cambridge University Press.
La gramática influye, pero no manda. Guthke subraya, y lo recoge una reseña en Times Higher Education, que las imágenes contradicen a la gramática muchas veces: *la mort* francesa aparece como hombre y *der Tod* alemán aparece como mujer. En inglés, la palabra *death* no tiene género gramatical, así que la costumbre, la literatura y la repetición de imágenes pesan más que el idioma.
Por eso, cuando alguien pregunta cómo se llama la Parca en femenino, la respuesta en español es que ya lo es. En inglés no hay un solo nombre aceptado; se habla de *Lady Death* o de *female Death*. La Santa Muerte es otra cosa: una devoción religiosa mexicana viva, con sus propios significados y prácticas, como explica este artículo de la National Library of Medicine. No es otro nombre de la Parca europea, y un parecido visual no basta para hablar de descendencia. Le dedicamos una historia propia a la Santa Muerte.
De los grabados a la pantalla
En el siglo XIX la imprenta multiplicó a la Muerte. Grabados en madera, grabados en metal, libros ilustrados y caricaturas políticas pusieron a circular esqueletos con manto, armas, relojes de arena y guadañas. La figura podía ser religiosa, cómica, política o satírica. En la revista estadounidense *Puck* del 24 de enero de 1883, Bernhard Gillam publicó "Gambling with Death" (Jugando con la Muerte), una cromolitografía que usa a la Parca para comentar los seguros, los desastres y el riesgo financiero; la imagen está en dominio público en Wikimedia Commons. Hacia 1892 a 1900, Alphonse Legros grabó *Le Depart* dentro de su serie *Triomphe de la mort*, hoy en el British Museum.

Ese mismo siglo trajo versiones románticas, eróticas y filosóficas. Guthke identifica figuras femeninas de la Muerte, el tema de la Muerte y la Doncella y tratamientos literarios de Théophile Gautier, Charles Baudelaire y Rainer Maria Rilke. La Muerte ya no servía solo para advertir del juicio cristiano; también podía seducir, conversar o hacer pensar.
El cine terminó de darle personalidad. *Death Takes a Holiday* (La Muerte de vacaciones) llegó en 1934. En 1957, *El séptimo sello* de Ingmar Bergman presentó a la Muerte como una figura encapuchada de aspecto humano que reta a un caballero a una partida de ajedrez en una Suecia medieval arrasada por la peste, según la ficha de la Criterion Collection. Desde entonces la Muerte habla, negocia y tiene presencia propia, como en *Joe Black* (1998) o en la serie *Dead Like Me*. Para una figura que empezó llamando a reyes en un muro de cementerio, no está mal como carrera.
Hoy la ve sobre todo en octubre. Si le interesa cómo el esqueleto llegó a las decoraciones de temporada, lea nuestra historia sobre esqueletos y Halloween, y si piensa llevarla en la piel, la de significado del tatuaje de esqueleto.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo se llama la Parca en femenino?
En español la Parca y la Muerte ya son femeninas, así que no necesitan otro nombre. En inglés no existe un solo nombre aceptado: se usan *Lady Death*, *female Death*, o los nombres en español *la Parca* y *la Muerte*. La Santa Muerte pertenece a una devoción mexicana distinta, con su propia historia, y no debe usarse como sinónimo.
¿La Parca es un demonio?
No por naturaleza. La Parca es una personificación de la muerte, no un demonio con una identidad religiosa fija. El arte medieval a veces la puso junto a demonios, fuego infernal y escenas del juicio, pero otras obras la muestran como alegoría, como advertencia moral, como personaje cómico o como alguien con quien se puede discutir de filosofía.
¿La Muerte aparece en la Biblia?
La Biblia no tiene un personaje llamado la Parca. Apocalipsis 6:8 describe a un jinete llamado Muerte sobre un caballo pálido, seguido por el Hades, y Apocalipsis 14:14 a 20 usa imágenes de cosecha con una hoz. El esqueleto encapuchado con guadaña es una combinación posterior hecha por artistas europeos.
¿La Parca está en la mitología griega?
No como la conocemos, aunque los griegos tenían a Tánatos, el espíritu de la muerte sin violencia. Según Theoi, el arte griego solía mostrarlo como un hombre o un joven con alas, no como un esqueleto con guadaña. Las dos figuras personifican la muerte, pero pertenecen a épocas y tradiciones visuales distintas, y una no desciende de la otra.
¿Desde cuándo existe la Parca?
Las piezas de la figura son de finales de la Edad Media: el Triunfo de la Muerte en Pisa en la década de 1340 y la danza macabra de París en 1424 y 1425. La combinación de esqueleto, manto, guadaña y reloj de arena se consolidó en los grabados desde el siglo XV, y el nombre inglés llegó en 1847.
Para seguir leyendo
La Parca es una suma de capas: la danza de París, el triunfo de Pisa, la metáfora del segador, el reloj del *memento mori* y un nombre del siglo XIX. Si quiere comparar esta figura con otras de distintas culturas, empiece por los dioses de la muerte, y si lo suyo es la calavera como símbolo en general, la historia del significado de la calavera le da la vista general.