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Citipati: los señores esqueléticos que danzan en el osario tibetano
Los dos esqueletos que bailan juntos entre llamas en una pintura tibetana, un bronce o una danza de monasterio son los Citipati (también escrito Chitipati). Su nombre formal es Shri Shmashana Adhipati, "los Gloriosos Señores del Osario", y en tibetano se les llama dur khrod bdag po yab yum, "Padre y Madre, Señores del Osario". Son una pareja protectora, masculina y femenina, del budismo tántrico tibetano e himalayo. Himalayan Art Resources (un archivo en línea de arte del Himalaya) los vincula con el Tantra de la Rueda de la Esencia Secreta y con el ciclo de Chakrasamvara, y les atribuye la protección de la riqueza, la defensa contra los ladrones y la protección de la práctica de Naro Khechari de Vajrayogini. Su forma de esqueleto habla de la impermanencia.
Quiénes son los Citipati
Para el budismo tibetano, los Citipati no son fantasmas ni figuras de miedo. Son deidades protectoras, una pareja que surge del Tantra de la Rueda de la Esencia Secreta y que se asocia con el ciclo de Chakrasamvara, una de las grandes tradiciones tántricas del Himalaya. Himalayan Art Resources enumera sus funciones: proteger la riqueza, cuidar contra los ladrones y servir como protectores de la práctica de Naro Khechari, una forma de la deidad Vajrayogini.
El nombre que usa casi todo el mundo tiene su propia historia. Jeff Watt, de Himalayan Art Resources, explica en un artículo para la revista Tricycle que "Chitipati" es un nombre muy difundido, aunque no aparece en los textos tántricos raíz. En esos textos y en los registros de los museos se habla de Shri Shmashana Adhipati, o en tibetano de dur khrod bdag po yab yum. La traducción al español cambia según quien la haga: señores del osario, señores del cementerio o señores de la pira funeraria remiten a la misma pareja.
Quienes preguntan en foros cómo relacionarse con estas deidades encuentran en Himalayan Art Resources una respuesta sobre su lugar dentro de la tradición: son protectores de la práctica de Naro Khechari de Vajrayogini. Lo que esa práctica implica se transmite dentro de los linajes del budismo tibetano.
Cómo reconocerlos
La forma habitual es inconfundible: dos esqueletos, uno masculino y otro femenino, que bailan con las piernas entrelazadas en medio de las llamas. Una de las pinturas más detalladas está en el Rubin Museum of Art (Museo de Arte Rubin): *Chitipati/Shri Shmashana Adhipati*, pintada en el Tíbet entre 1400 y 1499 con pigmento mineral molido y fina línea de oro sobre algodón, número de registro F1996.16.5. El registro del museo, recogido en Himalayan Art Resources, no nombra al artista.

Vale la pena mirarla de cerca. Los dos esqueletos tienen tres ojos redondos y bocas anchas que sonríen. Llevan coronas de cráneos, adornos de seda y faldas rojas, y sostienen copas de cráneo y bastones de hueso. El esqueleto masculino se apoya sobre una concha de caracol marino y el femenino sobre una concha de cauri. Encima de ellos se abre un dosel hecho de costillas, extremidades e intestinos, y a los lados aparecen escenas del osario.
Las copas de cráneo que sostienen tienen su propia tradición en el arte himalayo, que contamos en la kapala, la copa de cráneo. Y si le interesa cómo aparece la calavera en otras imágenes budistas, en la calavera en el budismo seguimos ese hilo.
Dónde verlos en los museos
Los Citipati aparecen en pinturas, bronces, huesos tallados y hasta en muebles. Ninguno de los registros siguientes nombra a un artista; el LACMA lo indica como desconocido.

En el Metropolitan Museum of Art de Nueva York está *Plaque from a Tantric Ritual Apron: Chitipati Dancing* (placa de un delantal ritual tántrico: Chitipati danzando), del Tíbet, del siglo XVI o posterior, tallada en hueso, objeto 1991.409.7. El Asian Art Museum (Museo de Arte Asiático) conserva *The Buddhist deity Chitipati* (la deidad budista Chitipati), un bronce con dorado del Tíbet de hacia 1800, de la Avery Brundage Collection, número B62B170.
El Los Angeles County Museum of Art tiene *Oracle Mirror with Chitipati* (espejo oracular con Chitipati), del Tíbet, de los siglos XVI a XVII, en plata con incrustaciones de coral y turquesa, número M.2017.180.1; el museo presenta a los Citipati en él como señores del cementerio sobre un objeto ritual. Y el Walters Art Museum (Museo de Arte Walters) guarda *Cabinet with Chitipati* (gabinete con Chitipati), una pieza tibetana del siglo XIX de madera, cuero, pigmentos y dorado, número F.198, que el museo describe como una pareja de protectores masculino y femenino asociados con el ritual budista tántrico y con la protección de la riqueza.
El Musée Guimet (Museo Guimet) conserva una pintura tibetana de los Citipati del siglo XVIII, inventario MA 5224, de la que hay una fotografía en Wikimedia Commons.
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| Obra | Fecha | Material | Museo | Número |
|---|---|---|---|---|
| ObraChitipati/Shri Shmashana Adhipati | FechaTíbet, 1400 a 1499 | MaterialPigmento mineral molido y fina línea de oro sobre algodón | MuseoRubin Museum of Art | NúmeroF1996.16.5 |
| ObraThe Buddhist deity Chitipati | FechaTíbet, hacia 1800 | MaterialBronce con dorado | MuseoAsian Art Museum, Avery Brundage Collection | NúmeroB62B170 |
| ObraPlaque from a Tantric Ritual Apron: Chitipati Dancing | FechaTíbet, siglo XVI o posterior | MaterialHueso | MuseoMetropolitan Museum of Art | Número1991.409.7 |
| ObraOracle Mirror with Chitipati | FechaTíbet, siglos XVI a XVII | MaterialPlata con incrustaciones de coral y turquesa | MuseoLos Angeles County Museum of Art | NúmeroM.2017.180.1 |
| ObraCabinet with Chitipati | FechaTibetano, siglo XIX | MaterialMadera, cuero, pigmentos y dorado | MuseoWalters Art Museum | NúmeroF.198 |
Los esqueletos que bailan en el cham
Muchas personas conocen a los esqueletos danzantes no por una pintura sino por una fiesta. El cham es una danza ritual con máscaras que se representa en los patios de los monasterios en días de fiesta concretos, en todo el mundo budista del norte. Según la St Andrews Encyclopaedia of Theology (Enciclopedia de Teología de St Andrews), en el cham tibetano los bailarines esqueleto se llaman durdag, una abreviatura del tibetano dur khrod bdag po, "Señores del Cementerio".

Pueden salir dos o cuatro bailarines, como señores esqueleto masculinos y femeninos. Suelen entrar primero, marcan el perímetro del espacio de la danza y ayudan a que el público retroceda. En algunas representaciones llevan o presentan el linga, una figura de masa que representa los obstáculos o, en un nivel más hondo, el ego.
El cham no tiene un guion único. Cambia de un monasterio a otro y de un linaje a otro. Su relato de origen tibetano lo relaciona con la danza vajra de Padmasambhava en Samye, y cada repertorio incluye otros episodios, como la danza del Sombrero Negro. Jeff Watt distingue la danza de Shmashana Adhipati de la tradición Sakya de las imágenes genéricas de esqueletos, y explica que esa danza Sakya se desarrolló hace unos 250 años. Un estudio de Francesc Massip y Lluís Kovács, publicado por la Universidad de La Laguna, también registra el dur dag, la danza de los Señores de los Cementerios, con cuatro bailarines esqueleto que llevan el linga.
¿Citipati y durdag son lo mismo?
Están relacionados, pero no son lo mismo. Los durdag del cham comparten nombre con los señores del osario y se presentan como señores esqueleto, pero no todos los esqueletos que bailan en el arte o en las fiestas tibetanas son la pareja de deidades Shri Shmashana Adhipati. Los esqueletos también aparecen en escenas de cementerio y en distintas danzas.
Para saber a quién tiene delante, ayudan los detalles: la pareja masculina y femenina con las piernas entrelazadas, las llamas, las coronas de cráneos, las copas y los bastones, y la concha y el cauri bajo sus pies apuntan a los Citipati. Un bailarín esqueleto en el patio de un monasterio puede ser un durdag dentro de un repertorio que cambia según el lugar.
Por qué esqueletos: la impermanencia y el osario
Un osario, en el sentido que usa esta tradición (en inglés, charnel ground), es un lugar donde se dejaban los cuerpos humanos expuestos para que se descompusieran. En el budismo es también un escenario de meditación y de práctica tántrica, porque allí la impermanencia del cuerpo y la muerte se ven de forma directa.
Jeff Watt relaciona las imágenes de esqueletos del Himalaya con las meditaciones budistas sobre cadáveres en distintas etapas de descomposición. En esa secuencia, el esqueleto es la etapa final del deterioro del cuerpo. Daniel A. Hirshberg, en un estudio sobre las imágenes de cráneos en los tantras de las yoguinis publicado en la revista Pacific World, explica que en el budismo tántrico los osarios se volvieron escenarios rituales importantes, y que los cráneos y los huesos podían significar el dominio sobre la muerte y la libertad frente al miedo común.
Por eso la imagen de los Citipati no busca asustar. Pertenece a prácticas religiosas que tratan de la muerte, la impermanencia, el cambio, la protección y la liberación. Europa tiene su propia tradición de muertos que bailan, con otra historia y otro sentido, que contamos en la danza macabra, y la reflexión sobre la muerte también aparece en la tradición latina del memento mori.
Los señores del osario a través del tiempo
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Primer periodo budista
La contemplación de cadáveres en los osarios sirve para meditar sobre la muerte, la impermanencia y el miedo.
1400 a 1499
Se pinta en el Tíbet la obra del Rubin Museum, una representación temprana y fechada de Shri Shmashana Adhipati.
Siglo XVI o posterior
Los Citipati aparecen en la placa de hueso de un delantal ritual tántrico, hoy en el Met.
Siglos XVI a XVII
El espejo oracular del LACMA muestra a los Citipati como señores del cementerio en un objeto ritual.
Hacia 1800
Se funde en el Tíbet el bronce de Chitipati del Asian Art Museum.
Siglo XIX
La pareja de esqueletos danzantes decora el gabinete tibetano del Walters Art Museum.
Hace unos 250 años
Se desarrolla la danza Sakya de Shmashana Adhipati, según Jeff Watt.
1993 a 1994
En Ukhaa Tolgod, Mongolia, aparecen fósiles del dinosaurio Citipati que ayudan a demostrar que estos dinosaurios empollaban.
El dinosaurio que lleva su nombre
Si buscó "Citipati" y le apareció un dinosaurio, no se equivocó de página. Citipati es también el nombre de un género de dinosaurio ovirraptórido del Cretácico Superior de Mongolia. El American Museum of Natural History (Museo Americano de Historia Natural) describe a Citipati osmolskae como un dinosaurio parecido a un ave, cuyos fósiles muestran que empollaba sus huevos.

Los hallazgos se hicieron en Ukhaa Tolgod, en Mongolia, en 1993 y 1994. Un ejemplar de 1994 conservaba a un adulto sobre un nido, y ayudó a los científicos a reinterpretar el fósil de Oviraptor, que antes se había leído como un ladrón de huevos, como un padre que los incubaba. El nombre del dinosaurio viene de las imágenes budistas de Chitipati; fuera de ese préstamo, el dinosaurio y los protectores tibetanos no tienen nada que ver.
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Preguntas frecuentes
¿Quién es Citipati en el budismo?
Citipati, también llamado Chitipati o Shri Shmashana Adhipati, es una pareja protectora del budismo tántrico tibetano e himalayo. Son los Señores del Osario, masculino y femenino, asociados con la protección de la riqueza y con la práctica de Vajrayogini. Aunque se suele hablar de "Citipati" en singular, el nombre designa a los dos.
¿Qué significan los esqueletos danzantes del budismo tibetano?
Los esqueletos danzantes del arte tibetano suelen representar la impermanencia y la muerte. Cuando son la pareja Shri Shmashana Adhipati, representan además a unos protectores ligados al osario y a la práctica tántrica. Otros esqueletos que bailan, en escenas de cementerio o en el cham, pueden ser figuras distintas.
¿Qué es un osario en el budismo?
Un osario, o charnel ground, es un lugar donde los cuerpos humanos se dejaban expuestos para que se descompusieran. En el budismo es un lugar de meditación sobre la muerte, y en el budismo tántrico se volvió un escenario ritual. Por eso los Citipati, señores del osario, bailan rodeados de llamas y de restos.
¿Citipati y durdag son lo mismo?
No exactamente: están relacionados, pero no son lo mismo. Durdag es el nombre de los bailarines esqueleto del cham, que salen de dos en dos o de cuatro en cuatro, mientras que los Citipati son una pareja de deidades protectoras del arte y los textos tántricos. Jeff Watt separa además la danza Sakya de Shmashana Adhipati de las imágenes genéricas de esqueletos.
¿Por qué hay un dinosaurio llamado Citipati?
Hay un dinosaurio llamado Citipati porque los científicos le pusieron ese nombre por las imágenes budistas de Chitipati. Es Citipati osmolskae, un ovirraptórido del Cretácico Superior de Mongolia. Fuera del nombre, no tiene relación con la tradición tibetana.
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Los Citipati son una de muchas figuras ligadas a la muerte en las religiones del mundo, aunque su papel sea proteger. En dioses de la muerte reunimos otras figuras que distintas culturas han asociado con el final de la vida.
Términos de esta historia
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Citipati. Nombre moderno y muy difundido de la pareja protectora Shri Shmashana Adhipati, del budismo tántrico tibetano e himalayo. También se escribe Chitipati.