
No. 097
¿Los cráneos de elefante dieron origen al mito del cíclope?
Puede ser, pero nadie puede demostrarlo. La idea de que los cráneos de elefante inspiraron al cíclope es una hipótesis moderna, propuesta por primera vez por el paleontólogo austríaco Othenio Abel en 1914 y retomada después por Adrienne Mayor en su libro *The First Fossil Hunters* (en español, *Los primeros cazadores de fósiles*, 2000). El parecido es real: el gran orificio del centro de un cráneo de elefante es la abertura nasal por donde se unía la trompa, mientras que las cuencas de los ojos quedan a los lados. Los fósiles de elefantes enanos sí aparecieron en islas del Mediterráneo como Sicilia, Creta y Chipre. Lo que falta es cualquier texto o imagen antigua que se conserve, en la que un griego mire un cráneo de elefante y lo llame cíclope (Marra, 2007).
Así que, la foto que le hizo preguntarse es un buen motivo para hacerlo. El resto de la historia explica qué muestra realmente el cráneo, qué fósiles había por ahí, quién los relacionó con el mito y por qué muchos estudiosos no están convencidos.
Qué es realmente ese gran agujero de un cráneo de elefante
Ese orificio único en el centro de la cara no es una cuenca ocular. Es la apertura nasal agrandada del elefante y su cavidad nasal, el marco óseo donde se inserta la trompa. Las cuencas oculares reales están a los lados del cráneo, donde son fáciles de pasar por alto en una foto de frente (Todd, *The Anatomical Record*, 2010).

El estudio de Todd de 2010 sobre cráneos de elefantes africanos y asiáticos actuales identifica las narinas externas, es decir, las aberturas nasales exteriores, y la cavidad nasal que está detrás de ellas. Además, los cráneos de elefante están muy neumatizados, lo que significa que están llenos de espacios internos de aire. Eso hace que un cráneo tan grande pese menos de lo que aparenta, sin perder resistencia.
Para el ojo humano, el efecto es llamativo. Estamos acostumbrados a cráneos con dos cuencas oculares sobre una pequeña abertura nasal, como el nuestro. El cráneo de elefante invierte las proporciones: un enorme orificio central y dos cuencas oculares escondidas a los lados. Si lo mira de frente, el cerebro toma el orificio más grande por el ojo. Nuestros propios cráneos hacen un truco parecido, ya que la nariz es cartílago y solo deja un orificio en el hueso, como explica nuestra historia sobre datos del cráneo humano.
Los elefantes enanos de Sicilia, Creta y Chipre
La hipótesis depende de que los griegos tuvieran cráneos de elefante a la vista, y las islas del Mediterráneo se los proporcionaban. Hay registros de fósiles de elefantes enanos en Sicilia, Creta y Chipre, entre otras islas.

En Sicilia, la forma más pequeña, *Palaeoloxodon falconeri*, medía alrededor de 1 metro de altura, según describe un estudio de *Scientific Reports* (Scientific Reports). En la cueva de Spinagallo, cerca de Siracusa, los excavadores recuperaron más de 2.000 de sus huesos en 1958 y 1960. Después, Herridge y colaboradores fecharon la cueva mediante datación uranio-torio de espeleotemas (formaciones minerales que crecen en las cuevas) y mediante luminiscencia ópticamente estimulada de los sedimentos que contienen fósiles y de las costras de calcita sobre los fósiles. Su trabajo sitúa los depósitos de Spinagallo al final del Pleistoceno medio, con una edad que se discute alrededor de 350.000 años. Una estimación anterior, hecha por racemización de aminoácidos, dio unos 455.000 años, más o menos 90.000, pero los autores señalan problemas en aquellos métodos más antiguos (Herridge y colaboradores).
Creta tenía sus propios elefantes fósiles, entre ellos el muy pequeño *Mammuthus creticus* y una forma enana más grande que después recibió el nombre de *Elephas antiquus creutzburgi*. Los científicos todavía no coinciden en cómo clasificar el registro cretense (estudio sobre elefantes fósiles de Creta).
Chipre tenía *Palaeoloxodon cypriotes*, un elefante extremadamente pequeño que no se encuentra en ningún otro lugar, descrito como de una edad que va del Pleistoceno más tardío al Holoceno temprano. Una segunda forma, más grande, *Palaeoloxodon xylophagou*, se asocia con el final del Pleistoceno medio, entre 243.000 y 191.000 años atrás (estudio craneal de Chipre).
Las fechas y los nombres de las especies no están resueltos en las tres islas. La cronología siciliana es la que mejor se ha medido directamente, mientras que algunas fechas e identificaciones más antiguas de otros lugares siguen en discusión. Si quiere saber cómo se asignan edades a los huesos, nuestra historia sobre cómo se datan los huesos explica los métodos principales.
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| Isla | Especie | Lo que dicen los estudios |
|---|---|---|
| IslaSicilia | EspeciePalaeoloxodon falconeri | Lo que dicen los estudiosCerca de 1 metro de altura; depósitos de la cueva de Spinagallo de unos 350.000 años (datación U-Th y OSL) |
| IslaCreta | EspecieMammuthus creticus | Lo que dicen los estudiosUn mamut enano muy pequeño; clasificación en discusión |
| IslaCreta | EspecieElephas antiquus creutzburgi | Lo que dicen los estudiosUna forma enana más grande; clasificación en discusión |
| IslaChipre | EspeciePalaeoloxodon cypriotes | Lo que dicen los estudiosExtremadamente pequeño; del Pleistoceno más tardío al Holoceno temprano |
| IslaChipre | EspeciePalaeoloxodon xylophagou | Lo que dicen los estudiosUna forma más grande; hace entre 243.000 y 191.000 años |
La idea de Othenio Abel en 1914
En 1914, el paleontólogo austríaco Othenio Abel propuso que los cráneos fósiles de los elefantes enanos del Mediterráneo podrían haberse tomado por restos de gigantes de un solo ojo. Su razonamiento era visual. La abertura nasal central es mucho más grande que una cuenca ocular humana, así que un cráneo así podría parecer la cabeza de una criatura enorme con un solo ojo en medio de la cara (Kalantzis, Tsiamis y Poulakou-Rebelakou, 2013).
Es una idea atractiva porque parte de algo que cualquiera puede ver. Ponga un cráneo de elefante junto a una descripción antigua de un cíclope, y el parecido es difícil de dejar de ver.
Adrienne Mayor y The First Fossil Hunters
La idea llegó a un público amplio gracias al libro de Adrienne Mayor *The First Fossil Hunters: Dinosaurs, Mammoths, and Myth in Greek and Roman Times*, publicado por primera vez en 2000 (registro en JSTOR). Mayor aceptó la posibilidad general de que los fósiles hubieran dado forma a algunas tradiciones antiguas sobre monstruos.
También señaló un punto débil en la versión de Abel. Abel había afirmado que el filósofo griego Empédocles identificó los fósiles de elefante como restos de cíclopes. Mayor mostró que esta afirmación no tiene base en los registros que se conservan (Witton y colaboradores). El supuesto testimonio antiguo resultó no existir, y la hipótesis quedó apoyada solo en el parecido.
El cíclope en Homero y Hesíodo
En la poesía griega antigua no hay una sola tradición sobre el cíclope, sino al menos dos, y describen seres muy distintos.

La *Odisea* de Homero, que suele fecharse a finales del siglo VIII o a inicios del VII a. C., nos presenta a Polifemo, el cíclope caníbal, un gigante que vive en una cueva, pastorea ovejas y finalmente es cegado por Odiseo. En la traducción inglesa de Perseus, los cíclopes son «los hijos de un solo ojo del dios del océano» (Homero, *Odisea*, Perseus Digital Library).
La *Teogonía* de Hesíodo, que suele datarse en el siglo VII a. C., cuenta otra historia. Sus tres cíclopes, Brontes, Steropes y Arges, son hijos de Gea y Urano, y herreros divinos que forjaron los rayos de Zeus, no pastores que viven en cuevas. Hesíodo dice que eran como los dioses «en todo lo demás», salvo que «un solo ojo estaba fijo en medio de la frente» (Hesíodo, *Teogonía*, Center for Hellenic Studies).
Esa frase de Hesíodo es la que la gente suele poner junto a un cráneo de elefante, y el encaje resulta tentador. Sin embargo, ninguno de los dos poemas dice nada sobre cráneos fósiles. Son descripciones de seres míticos, y dejan sin explicar su origen.
De Homero a los críticos: el cíclope y el cráneo de elefante
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Pleistoceno medio
Poblaciones de elefantes enanos viven en islas del Mediterráneo, entre ellas Sicilia y Creta.
Finales del siglo VIII o inicios del VII a. C.
La *Odisea* de Homero presenta a Polifemo y a los cíclopes.
Siglo VII a. C.
La *Teogonía* de Hesíodo describe a Brontes, Steropes y Arges como herreros divinos de un solo ojo.
1914
Othenio Abel propone que los cráneos de elefantes enanos inspiraron la imagen del cíclope.
1958 y 1960
Se excavan más de 2.000 huesos de elefantes enanos en la cueva de Spinagallo, Sicilia.
2000
Adrienne Mayor publica *The First Fossil Hunters*.
2007
A.C. Marra concluye que la conexión con los fósiles no puede probarse con la evidencia literaria antigua.
Lo que dicen los críticos
Los críticos de la idea coinciden en que los cráneos de elefante se parecen a rostros de un solo ojo. Lo que cuestionan es el vínculo histórico entre esos cráneos y el mito.
A.C. Marra, en un estudio de 2007 titulado «Cyclopes and elephants; a palaeontological myth», concluye que ningún testimonio literario antiguo e inequívoco deriva la historia de Polifemo de los elefantes fósiles. Marra admite que los fósiles de las cuevas sicilianas pudieron influir en versiones posteriores del relato, pero sostiene que la hipótesis no puede demostrarse (Marra, 2007).
Mercedes Aguirre y Richard Buxton sostienen que la explicación fósil carece de evidencia antigua directa y que, en la práctica, no es falsable, es decir, que no hay forma de ponerla a prueba y demostrar que está equivocada. Mark Witton y Richard Hing señalan que los fósiles de elefante y los monstruos de un solo ojo aparecen en muchas partes del mundo, y que los textos y el arte antiguos no dan ningún peso especial a una conexión siciliana (Witton y colaboradores).
Peter Gainsford, escribiendo para la Society for Classical Studies, aporta otro ángulo. La historia de un héroe atrapado en la cueva de un gigante, al que ciega para escapar, se parece a un cuento popular extendido en Europa, Siria y las tradiciones bereberes del norte de África (Gainsford, Society for Classical Studies). Si la trama ya circulaba como cuento popular, no necesitó un cráneo para empezar.
También hay una explicación médica que plantean algunos autores. La ciclopía es una condición congénita rara en la que un bebé desarrolla un solo ojo central o ojos fusionados. Podría explicar la imagen de un rostro de un solo ojo sin necesidad de fósiles, aunque tampoco demuestra que el mito surgiera de esos nacimientos (Kalantzis, Tsiamis y Poulakou-Rebelakou, 2013).
En conjunto, la postura de los especialistas es esta: el cráneo de elefante coincide de forma real y llamativa con el rostro del cíclope, los fósiles estaban de verdad allí y, como admite Marra, pudieron influir en versiones posteriores de la historia. No es un origen comprobado.
Dónde ver estos cráneos
Si quiere ver el «ojo único» por sí mismo, la vista más clara es el corte transversal de un cráneo de elefante africano publicado en la *Encyclopaedia Britannica* de 1911, que Wikimedia Commons registra como de dominio público en Estados Unidos. Para un elefante enano, hay una fotografía de un esqueleto de elefante pigmeo tomada por Ninjatacoshell en enero de 2009, con licencia CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons). Esas dos son las que conviene usar si quiere compartir una imagen. MUSE, el Museo delle Scienze de Trento, Italia, conserva una réplica del cráneo de *Palaeoloxodon falconeri*.

Los elefantes no son los únicos animales grandes cuyos cráneos sorprenden a la gente. Nuestra historia sobre el cráneo de hipopótamo analiza otro caso.
Preguntas frecuentes sobre los cráneos de elefante y el cíclope
Estas son las preguntas que más aparecen sobre el cráneo de elefante y el gigante de un solo ojo.
¿Los cráneos de elefante inspiraron el mito del cíclope?
Los cráneos de elefante pudieron inspirar el mito del cíclope, pero no está comprobado. La idea comenzó con Othenio Abel en 1914 y se apoya en un parecido real y en fósiles reales, no en ningún relato antiguo. Especialistas como A.C. Marra, Mercedes Aguirre y Richard Buxton sostienen que no puede ponerse a prueba ni confirmarse.
¿Por qué un cráneo de elefante tiene un solo agujero?
Un cráneo de elefante tiene un solo agujero grande porque su abertura nasal, donde se une la trompa, está en el centro de la cara y es mucho más grande que las cuencas oculares. Las cuencas están a los lados, así que de frente el cráneo parece tener un solo ojo gigante.
¿Hay evidencia fósil del cíclope?
Hay evidencia fósil de elefantes enanos en islas del Mediterráneo, pero no del cíclope. Solo de la cueva de Spinagallo, en Sicilia, salieron más de 2.000 huesos de *Palaeoloxodon falconeri*. Lo que no se conserva es un registro antiguo que vincule esos huesos con el gigante.
¿Por qué los cíclopes tienen un solo ojo?
Los cíclopes tienen un solo ojo porque así los describieron los poetas griegos: Hesíodo dice que un solo ojo estaba fijo en medio de la frente. Por qué los poetas los imaginaron así es la pregunta abierta, y los cráneos de elefante, los cuentos populares y la ciclopía son todas explicaciones que se han propuesto.
¿De dónde viene el mito del cíclope?
El mito del cíclope nos llega a través de la *Odisea* de Homero y la *Teogonía* de Hesíodo, ambas de entre los siglos VIII y VII a. C. Peter Gainsford señala que la historia de la cueva de Polifemo se parece a un cuento popular que también se contaba en Europa, Siria y el norte de África, así que la trama en sí quizá no necesitó los fósiles de una isla para existir.
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Cráneos de elefante y el cíclope: ¿cuánto sabe?
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Un cráneo que deja la pregunta abierta
Un cráneo de elefante sí le devuelve la mirada con un «ojo» enorme, y los elefantes enanos sí dejaron sus huesos en Sicilia, Creta y Chipre. Eso basta para que la teoría del cíclope valga la pena conocerla, pero no alcanza para convertirla en un hecho. Lo bueno de este caso es que puede sostener las dos mitades a la vez: un cráneo real, un mito real y una brecha entre ambos que nadie ha cerrado.
Términos de esta historia
Toque un término para ver qué significa.
Apertura nasal. La abertura ósea de la nariz. En un cráneo de elefante es el gran orificio central por donde se unía la trompa.
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