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Un muro de las Catacumbas de París construido con huesos largos apilados, con hileras de cráneos en la parte superior y una línea vertical de huesos que forma una cruz

No. 016

Las Catacumbas de París: por qué hay millones de huesos bajo la ciudad

Los huesos de las Catacumbas de París vienen de los cementerios de la ciudad, que a finales del siglo XVIII estaban saturados y se habían vuelto un problema de salud pública. El primero en vaciarse fue el Cimetière des Innocents (cementerio de los Santos Inocentes), que cerró en 1780 tras casi diez siglos de uso. Entre 1785 y 1787 sus restos se llevaron de noche a unas antiguas canteras de piedra caliza al sur de París, consagradas como Osario Municipal de París el 7 de abril de 1786. Las famosas paredes de cráneos y fémures llegaron después, cuando alguien decidió que aquel depósito de huesos merecía orden y respeto.

Las canteras que había bajo la ciudad

Antes de ser osario, el subsuelo de París fue una mina de piedra. Según el sitio oficial de las Catacumbas, la caliza lutetiense de la región se usó en los edificios de la ciudad desde la Antigüedad hasta la Edad Media, y con ella se levantaron iglesias, el Louvre y las murallas. Cuando las capas de la superficie se agotaron, los canteros siguieron la piedra hacia abajo y la extracción se volvió subterránea.

Una placa de piedra grabada, iluminada en naranja, en las antiguas canteras de París, con la inscripción Route de Paris à Charenton, côté du Levant
Una placa de calle en las Carrières des Capucins, París, fotografiada en 2009; las antiguas galerías conservan señales como esta. Imagen: Jean-François Gornet from Paris, France, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

Los métodos antiguos estaban poco regulados. En algunas galerías se sacaba casi toda la piedra que sostenía el techo, y lo que quedaba se apuntalaba con pilares de piedra seca, muros de contención y relleno. El resultado fue un suelo hueco bajo calles habitadas. En 1774, en la rue Denfert-Rochereau, un hundimiento grave se tragó 300 metros de terreno, según la cronología oficial. Luis XVI prohibió extraer piedra bajo las vías públicas el 15 de septiembre de 1776 y, el 4 de abril de 1777, creó la Inspección General de Canteras para cartografiar y reforzar aquellas galerías.

Las canteras se extendían bajo unas 800 hectáreas. El sitio oficial hace una distinción que conviene tener presente: las Catacumbas propiamente dichas son el osario municipal, instalado en una parte de esas canteras, y no toda la red subterránea que hay bajo París.

Por qué se vaciaron los cementerios

A finales del siglo XVIII, los cementerios parisinos estaban llenos más allá de su capacidad y causaban problemas de salud entre los vecinos. El de los Santos Inocentes, en el barrio de Les Halles, llevaba casi diez siglos recibiendo difuntos cuando se cerró en 1780. La ciudad necesitaba un lugar para esos restos, y lo halló bajo tierra: las antiguas canteras de la Tombe-Issoire, bajo la llanura de Montrouge, que entonces quedaban fuera del límite de la capital.

Escena nocturna en color del cementerio de los Santos Inocentes de París, con una procesión y antorchas entre carros y gente frente a la iglesia
Exhumación de los huesos del Cimetière des Innocents en 1787, dibujada por Jean Nicolas Sobre. Imagen: Jean Nicolas Sobre (17..-1806), architecte et dessinateur, dominio público, vía Wikimedia Commons.

El sitio se consagró como Osario Municipal de París el 7 de abril de 1786. Las primeras evacuaciones, entre 1785 y 1787, vaciaron las tumbas, las fosas comunes y el osario del cementerio de los Santos Inocentes. Los traslados se hacían de noche para evitar la oposición de una parte de la población y de la Iglesia. Los carros llegaban a la cantera, los huesos se arrojaban por dos pozos y, ya abajo, los canteros los repartían por las galerías.

El hombre a cargo era Charles-Axel Guillaumot, inspector de la Inspección General de Canteras, responsable de preparar el lugar y de organizar los traslados (historia del sitio). Los traslados siguieron después de la Revolución Francesa hasta 1814, se retomaron en 1840 y continuaron durante las obras urbanas de la época de Luis Felipe y de Haussmann. La cronología oficial sitúa en 1860 los últimos depósitos de huesos ligados a esas obras.

De un montón de huesos a un monumento

El osario abrió al público, con cita previa, en 1809. Lo que se veía al principio era un amontonamiento: los primeros huesos habían caído por un pozo de cantera abandonado y formaban una masa desordenada. Entre 1810 y 1814, Louis-Étienne Héricart de Thury, inspector general de Canteras, lo reorganizó por completo (el osario, en el sitio oficial).

Fotografía en sepia de una galería de las catacumbas con muros de cráneos y huesos apilados y un pilar, tomada con luz artificial
Nadar, Vista en las catacumbas, 1861, de sus experimentos subterráneos con luz artificial. Imagen: Nadar, dominio público, vía Wikimedia Commons.

¿Por qué están apilados los huesos? Héricart de Thury colocó los huesos largos, sobre todo fémures y tibias, en hileras de frente que alternan con filas de cráneos, y detrás de esa fachada visible apiló los huesos más pequeños y los fragmentos rotos. A estos muros de huesos se les llamó *hagues*, el mismo nombre que recibían en las canteras los muros hechos con la piedra sobrante. Ordenar así los restos servía para contener los depósitos en las galerías y, a la vez, para convertir el lugar en un sitio de memoria. Por eso lo que el visitante ve son cráneos y huesos largos; el resto de los huesos está detrás.

Héricart de Thury añadió pilares de estilo dórico, altares, estelas, tumbas, gabinetes de mineralogía y de patología, placas que indican de qué cementerio procede cada depósito y textos religiosos y poéticos sobre la muerte y la fragilidad humana. La entrada del osario lleva una inscripción en francés, *"Arrête, c'est ici l'empire de la mort"*, que en español viene a decir "Detente, este es el imperio de la muerte". En las paredes de las galerías también hay placas con los nombres de las calles que pasan por encima y marcas de los ingenieros de canteras con un número de obra, unas iniciales y un año. Una de ellas, "65 G. 1781", registra la intervención número 65 de Guillaumot en 1781 (folleto oficial para visitantes).

En 1861, el fotógrafo Félix Tournachon, conocido como Nadar, pasó tres meses bajo tierra probando la fotografía con luz artificial. Las exposiciones eran tan largas que en algunas escenas usó maniquíes en lugar de trabajadores.

Cuántas personas descansan allí

El sitio oficial habla de los restos de "varios millones de parisinos". El cuadernillo educativo de las Catacumbas da una cifra más concreta, unos seis millones. En 2024, un reportaje de Le Monde citó a la administradora de las Catacumbas, Isabelle Knafou, con un rango de entre tres y seis millones de personas.

Vista cercana de cráneos y huesos largos apilados en un muro de las Catacumbas de París, con luz amarilla cálida
Cráneos y huesos apilados en las Catacumbas de París, donde se dispusieron los restos de varios millones de parisinos. Imagen: Samsonsol, dominio público, vía Wikimedia Commons.

La variación tiene explicación. Los restos llegaron de muchos cementerios en distintas épocas, se trasladaron en masa, cayeron por pozos y después se ordenaron en muros. Nadie llevó una cuenta persona por persona, y las cifras son estimaciones, no un censo. Lo más exacto es decir que allí reposan los restos de varios millones de parisinos.

Qué se ve hoy en el recorrido oficial

La entrada está en el 1, avenue du Colonel Henri Rol-Tanguy, en la place Denfert-Rochereau, y la salida en el 21 bis, avenue René-Coty. Según el sitio oficial, el recorrido baja unos 20 metros, mide 1.5 kilómetros, se hace en un solo sentido y suele durar alrededor de una hora. Hay 131 escalones de bajada y 112 de subida, y la temperatura ronda los 14 °C, con humedad alta. El sitio admite hasta 200 visitantes a la vez y el recorrido no es accesible para personas en silla de ruedas ni para quienes necesitan acceso sin escalones.

Por el camino se ven antiguas galerías de cantera, obras de refuerzo, las placas con nombres de calles, las marcas de los canteros, la entrada del osario, los muros de huesos, las placas de cada cementerio, los textos poéticos y religiosos, monumentos decorativos y la llamada fuente de la Samaritana.

Las normas son claras: no se tocan los huesos, no se come ni se bebe en el recorrido, no se entra con alcohol ni con animales, y las maletas y bolsas grandes no están permitidas (se admiten bolsas de hasta 40 × 30 × 20 cm). La fotografía privada está permitida sin flash ni trípode. La página de información práctica advierte que cualquier robo o intento de robo de restos tendrá consecuencias judiciales y cita el artículo 225-17 del Código Penal francés, que castiga la violación o profanación de tumbas, sepulturas o monumentos funerarios con un año de prisión y 15,000 euros de multa.

Según el sitio oficial el 5 de octubre de 2026, el horario era de martes a domingo, de 9:45 a 20:30, con último acceso a las 19:30, y las tarifas individuales eran de 31 euros la entrada completa, 25 euros la reducida, 15 euros para niños de 8 a 17 años y gratis de 0 a 7 años, con audioguía incluida en las tarifas de pago. Las indicaciones sobre la reserva varían entre las páginas oficiales, de "muy recomendada" a obligatoria con siete días de antelación, así que consulte la regla de reserva, el horario y el precio vigentes en catacombes.paris.fr antes de su visita.

Los túneles más allá del museo

Las Catacumbas son un osario dentro de una pequeña parte de una red de canteras mucho mayor. En una respuesta al Senado publicada el 5 de junio de 2025, el Ministerio del Interior de Francia calculó esa red en unos 280 kilómetros de galerías. El ministerio explica que el acceso fuera del recorrido oficial está prohibido por una orden de la prefectura del 2 de noviembre de 1955, por el riesgo de perderse, de derrumbes y de caídas en pozos. Describe patrullas policiales, accesos sellados, pasos clausurados con hormigón y operaciones de rescate, y registra 342 multas en 2024 por incumplir esa orden. Desde noviembre de 2024, la multa ordinaria es de 135 euros, y puede subir a 375 euros.

¿Se conocen por completo las Catacumbas? La parte pública es un tramo corto y vigilado; el resto de la red es mucho más grande e incluye zonas cerradas a los visitantes. A quienes recorren esos túneles sin permiso se les llama *catafilos* (*cataphiles* en francés), y los reportajes de prensa los describen como grupos organizados que conocen bien las galerías y los pasos sellados.

En 2004, en uno de esos espacios, la policía de París halló algo que parece de película, porque lo era. Según The Guardian, que lo publicó en septiembre de 2004, bajo el Palais de Chaillot, cerca del Trocadéro, había una caverna de unos 400 metros cuadrados, a unos 18 metros bajo tierra, con un cine clandestino: pantalla de tamaño completo, equipo de proyección, películas y asientos para el público. En una cueva cercana había un bar y un restaurante con mesas, sillas, whisky y una olla de presión, porque al parecer nadie quería ver una película con el estómago vacío. Había también una cámara de circuito cerrado y una grabación de perros ladrando para espantar a los curiosos. Cuando la policía volvió tres días después, la electricidad estaba cortada, el equipo había desaparecido y quedaba una nota que The Guardian traduce como "No intenten buscarnos" (en francés, según Le Parisien, *"Ne nous cherchez pas"*). Todo eso estaba en la red de antiguas canteras, no en el osario abierto al público.

Si quiere conocer el subsuelo de París, la manera de hacerlo es la entrada oficial y el recorrido de 1.5 kilómetros.

Los datos básicos del osario y de la red que lo rodea, en una tabla:

Las Catacumbas de París en cifras

Toque o pase el cursor por una fila para resaltarla.

DatoCifra
DatoLongitud del recorrido oficialCifra1.5 km
DatoDistancia bajo la superficieCifraUnos 20 metros
DatoEscalonesCifra131 de bajada y 112 de subida
DatoTemperaturaCifraUnos 14 °C
DatoVisitantes a la vezCifraHasta 200
DatoRestosCifraVarios millones de parisinos (unos seis millones, según el cuadernillo educativo oficial)
DatoRed de canteras más ampliaCifraUnos 280 km de galerías, según el Ministerio del Interior (2025)

Más de dos siglos de historia bajo las calles de París:

Las Catacumbas de París, de 1774 a 2004

Toque o pase el cursor por un paso para seguir el orden.

  1. 1774

    Un hundimiento grave en la rue Denfert-Rochereau se traga 300 metros de terreno.

  2. 15 de septiembre de 1776

    Luis XVI prohíbe extraer piedra bajo las vías públicas.

  3. 4 de abril de 1777

    Se crea la Inspección General de Canteras.

  4. 1780

    Cierra el cementerio de los Santos Inocentes.

  5. 1785 a 1787

    Primeros traslados de huesos a las canteras de la Tombe-Issoire.

  6. 7 de abril de 1786

    Las canteras se consagran como Osario Municipal de París.

  7. 1809

    El osario abre al público con cita previa.

  8. 1810 a 1814

    Héricart de Thury ordena los huesos en muros y añade inscripciones y monumentos.

  9. 1840

    Se retoman los traslados durante las obras urbanas.

  10. 1860

    Últimos depósitos de huesos ligados a las obras de Haussmann.

  11. 2004

    La policía halla un cine clandestino en una caverna bajo el Palais de Chaillot.

Cinco preguntas sobre la historia del osario.

¿Cuánto sabe de las Catacumbas de París?

  1. 1. ¿Por qué se llevaron los huesos bajo tierra?
  2. 2. ¿De qué cementerio salieron los primeros traslados?
  3. 3. ¿Quién ordenó los huesos en los muros que se ven hoy?
  4. 4. ¿Cuándo se consagró el Osario Municipal de París?
  5. 5. ¿Qué halló la policía en 2004 en las antiguas canteras?

Responda todas las preguntas para revisar.

Preguntas frecuentes

Las dudas más comunes sobre las Catacumbas, con respuesta corta.

¿Cuál es la historia de las Catacumbas de París?

Las Catacumbas de París son un osario municipal creado en antiguas canteras de caliza para recibir los huesos de cementerios saturados de la ciudad. La piedra de esas canteras se usó durante siglos en iglesias, en el Louvre y en las murallas, y tras varios hundimientos Luis XVI creó en 1777 una inspección para reforzarlas. Los traslados de huesos empezaron en 1785 y terminaron en 1860.

¿Qué encontró la policía en las catacumbas de París en 2004?

En 2004, la policía halló un cine clandestino con bar y restaurante en una caverna bajo el Palais de Chaillot, cerca del Trocadéro. Según The Guardian, tenía una cámara de circuito cerrado y una grabación de perros ladrando para ahuyentar a los intrusos. No estaba en el osario público, sino en la red de antiguas canteras.

¿Se conocen por completo las Catacumbas de París?

El recorrido público es solo un tramo corto y controlado de una red de antiguas canteras mucho mayor, con unos 280 kilómetros de galerías según el Ministerio del Interior. El sitio oficial aclara que el nombre "Catacumbas" se aplica muchas veces, por error, a toda esa red. Las zonas fuera del recorrido están cerradas a los visitantes.

¿Por qué están apilados los huesos en las Catacumbas de París?

Los huesos están apilados porque, entre 1810 y 1814, Héricart de Thury convirtió un depósito desordenado en un osario organizado, con muros de fémures, tibias y cráneos al frente. Los huesos más pequeños y los fragmentos quedaron detrás de esa fachada. Los muros contenían los restos en las galerías y daban al lugar un carácter de memoria y reflexión.

¿Es legal entrar a las Catacumbas de París?

Sí, es legal visitar el osario público por la entrada oficial, con entrada y bajo las condiciones del sitio. Tocar los huesos o salir del recorrido no está permitido, y el sitio oficial cita el artículo 225-17 del Código Penal francés contra el robo o la profanación de restos. Fuera del recorrido, la orden de la prefectura de 1955 prohíbe el acceso a las canteras, con multas de 135 euros.

Para seguir leyendo

Las Catacumbas nacieron para resolver un problema de salud pública y terminaron siendo un lugar para pensar en la muerte, el mismo impulso que está detrás del memento mori y de la danza macabra. Otros lugares hicieron algo parecido con sus difuntos, a su manera: el osario de Sedlec, la cripta de los capuchinos y muchos más en osarios del mundo. Y si esa idea de recordar que la vida es corta le gusta llevarla puesta, nuestra camiseta de calavera Memento Mori va por ahí.